OPINIÓN

María Claudia Lacouture: Obras son amores, y no buenas razones

María Claudia Lacouture manifestó su preocupación frente a los estragos que produciría la reforma tributaria en la industria turística.

María Claudia Lacouture explicó que, un país como Colombia, con la riqueza natural que tiene y las posibilidades de experiencias que ofrece, debería ser una potencia turística mundial. Los tiempos de la mala imagen están superados, es hora de pasar de la retórica a la ejecución, demostrar con acciones lo que nos proponemos. Como dice el refrán popular: obras son amores, y no buenas razones.

Y no es con impuestos sino con incentivos que se puede lograr, pues de aprobarse la reforma tributaria como la presentó el Gobierno del presidente Gustavo Petro el turismo recibirá un duro golpe, después de dos décadas de estímulos e incentivos que permitieron que casi de la nada -y después de años de violencia e inseguridad- Colombia comenzara a figurar en el mapa turístico mundial.

Retirar las ayudas al turismo podría ser peor que la paralización total que tuvieron que sufrir con la pandemia y sucederá justo en el momento en que comenzaba la recuperación.

Ha sido un trabajo arduo de los empresarios, hasta ahora bien respaldado por las autoridades del sector, que encontraron mecanismos eficientes para transformar la pésima percepción de Colombia en el exterior, para traer inversión, para construir un nuevo turismo que creó empleo y ofreció nuevas posibilidades al país hasta convertirlo en la segunda principal fuente de divisas.

Dentro de la reforma tributaria que propone el Gobierno y que irónicamente quiere convertir al turismo en la cabeza de lanza de la economía colombiana una vez termine con la tarea de desmontar la industria del petróleo, se incluye el fin de la exención de IVA a servicios de hostelería y otros servicios como los paquetes turísticos que estaban exentos de pagar el 19%.

Vuelve la tarifa de renta plena por remodelación de hoteles en ciudades de aproximadamente 200 mil habitantes, los proyectos de ecoturismo, muelles y parques que hoy están en 9% y pasarían al 35%. En ciudades donde difícilmente llegará la inversión sin incentivos ni condiciones viables y por consiguiente tampoco podremos esperar un buen desarrollo.

La tarifa plena de renta también aplicaría para los cruceros que se encuentran registrados en Colombia, los que actualmente tienen una tarifa del 2%; y otro incentivo tributario transitorio que termina en diciembre de este año es la reducción del IVA para los tiquetes aéreos que pasó del 19% al 5%.

En cambio, cundirá la informalidad puesto que el presidente Petro prometió que todas las casas de familia pueden convertir sus residencias en hostales. ¿Pagarán impuestos? ¿Cumplirán con los mínimos protocolos sanitarios y de seguridad? Lo que sí es cierto es que el mismo Gobierno estimulará la competencia desleal contra los empresarios que han invertido, que creyeron en lo que les prometieron, que han pagado sus impuestos y ayudado a darle a Colombia una reputación entre los viajeros.

El turismo comunitario tiene muchas formas de incentivarse, como se ha hecho en La Macarena y otros lugares que antes estuvieron en poder de la insurgencia y que poco a poco han logrado incorporar a la población en la prestación de servicios. Falta mucho camino por recorrer en cuanto a formación, guianza y bilingüismo, pero están dadas las condiciones para mejorar y replicar.

Según Anato, la informalidad en el sector turístico es del 60%, lo que significa que en lugar de incentivarla deberían buscarse políticas sensatas para lograr que todas esas personas puedan tener un registro de trabajo y cumplan con las normas.

El turismo necesita una reflexión más profunda, darle prioridad en la agenda pública, mantener lo que se ha avanzado en los últimos años en digitalización, en emprendimiento, con respaldo a las micro y pequeñas empresas, buena promoción y estar a tono con las tendencias mundiales.

Y, sobre todo, dejar de decir en público que el turismo es la salvación cuando en realidad se hace lo contario. ¿Cómo quieren que sea el turismo el motor de la economía? Arremeter con impuestos es como quitarle el oxígeno a un enfermo en la sala de recuperación.

Podría interesar

Reforma tributaria: las cinco preocupaciones de Anato

Cotelco: tarifa de renta del 35% reducirá la inversión hotelera

Reforma tributaria: ¿Cómo afecta a los restaurantes?

Reforma tributaria: impacto en bares y discotecas

Deja tu comentario

Notas de Tapa

<