Inicio
Actualidad

Reforma tributaria: recaudar y asfixiar

Según el Gobierno Nacional, la reforma tributaria busca un equilibrio fiscal, pero gremios advierten que encarecería el turismo, restando competitividad, frenando divisas y empleo.

El 1° de septiembre, el Gobierno Nacional radicó ante el Congreso de la República el proyecto de Ley de Financiamiento 2026 (reforma tributaria), incluido dentro del Presupuesto General de la Nación. La iniciativa busca recaudar $ 26.2 billones adicionales con el objetivo declarado de cubrir el déficit fiscal, sostener la inversión social y garantizar la estabilidad macroeconómica.

En la exposición de motivos, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, aseguró que la medida no es improvisada, sino la respuesta a una coyuntura compleja marcada por compromisos acumulados y restricciones estructurales. Tres factores explican la urgencia:

  1. Déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC): generado por los subsidios a gasolina y diésel durante la pandemia, que evitaron alzas inmediatas, pero dejaron una deuda multimillonaria cubierta con recursos públicos y utilidades de Ecopetrol.
  2. Subsidios de energía y gas: que suman un acumulado de $ 18,2 billones. La falta de aportes privados previstos en las leyes 142 y 143 de 1994 los convirtió en una carga recurrente para las finanzas del Estado.
  3. Deuda con el FMI: cercana a US$ 5.400 millones, adquirida para afrontar la emergencia sanitaria. Aunque ya fue cancelada, elevó el nivel de endeudamiento.

Ávila insiste en que la reforma no grava la canasta básica y protege a los hogares de estratos 1, 2 y 3, concentrando el esfuerzo en sectores de mayores utilidades, patrimonios altos y consumos no esenciales. ('Si el Congreso no aprueba la reforma tributaria, Colombia se quiebra')

“No se trata de castigar a la clase media, sino de pedir un mayor aporte a quienes más tienen y más consumen”, afirmó.

Para el Gobierno, además, los nuevos tributos son coherentes con políticas de salud pública y transición energética, al gravar alcohol, tabaco, cigarrillos electrónicos y combustibles fósiles. En turismo, la eliminación de la exención de IVA a extranjeros se justifica como un acto de equidad: “un colombiano paga IVA en hoteles y paquetes, un extranjero no lo hacía”.

En este marco, el discurso oficial se sostiene en dos ejes: progresividad fiscal y responsabilidad macroeconómica. Sin embargo, para el sector turístico la lectura es opuesta: lo que el Gobierno presenta como equidad, los gremios lo interpretan como un retroceso que erosiona la competitividad ganada en la última década. (Reforma tributaria se radica con dudas sobre su impacto en el sector turístico)

Medidas que impactan al turismo

El articulado de la reforma incluye alrededor de 40 disposiciones. Varias de ellas, aunque no fueron diseñadas con un fin turístico, inciden de lleno en la cadena de valor del sector.

  1. IVA del 19% a servicios turísticos de extranjeros no residentes: el fin de la exención significa que, por primera vez, un turista internacional pagará el mismo IVA que un residente en alojamiento, paquetes y servicios complementarios. Para un viaje de una semana a Cartagena o Medellín, esto puede representar entre US$ 150 y US$ 300 adicionales por persona, un diferencial que en viajes familiares o corporativos puede inclinar la balanza hacia otros destinos regionales.
  2. Gravamen a espectáculos culturales y deportivos de alto valor: boletas superiores a 10 UVT ($ 498.000 en 2025) pagarían IVA del 19%. Aunque parece dirigido a shows premium, en la práctica afectará a festivales, ferias, partidos internacionales y convenciones, todos claves en el turismo receptivo. La asistencia podría caer, reduciendo visitantes y debilitando la Ley de Espectáculos Públicos, que financia escenarios culturales en todo el país.
  3. Incremento del IVA en vehículos híbridos y eléctricos: subir del 5% al 19% desincentiva la renovación de flotas hacia energías limpias. Operadores turísticos que promueven movilidad sostenible enfrentarán más costos, contradiciendo el discurso de Colombia como destino responsable y verde.
  4. IVA al combustible y al carbono: El ajuste —10% en 2026 hasta llegar a la tarifa plena en 2027— elevará costos operativos de aerolíneas y operadores terrestres y marítimos. En zonas no interconectadas, como el Caribe insular, los hoteles que dependen de plantas eléctricas también verán incrementos en sus gastos.
  5. Más impuestos a alcohol y tabaco: bares, gastrobares y restaurantes encararían aumentos de hasta 30% en bebidas, reduciendo márgenes y aumentando el riesgo de cierres e informalidad.
  6. IVA a parqueaderos y zonas comunes en centros comerciales: la medida encarece la permanencia en espacios que concentran agencias de viajes, restaurantes y atracciones indoor, disminuyendo el atractivo para turistas locales y extranjeros.
  7. Cuotas de administración en propiedad horizontal no residencial: aunque el Gobierno aclaró que no aplica a residenciales, los gremios temen impactos sobre hoteles en propiedad horizontal y operadores de alquiler vacacional formal.
  8. Gravamen a servicios digitales: el aumento en software y soluciones en la nube encarecerá los sistemas de gestión hotelera, channel managers y plataformas de agencias, trasladando el sobrecosto al consumidor.
REFORMA TRIBUTARIA (2)
En conjunto, cada medida de la reforma tributaria encarece el viaje, desde el boleto aéreo hasta la experiencia gastronómica.

En conjunto, cada medida de la reforma tributaria encarece el viaje, desde el boleto aéreo hasta la experiencia gastronómica.

Voces de los gremios: un frente común de advertencia

Los principales gremios del sector turístico y comercial han hablado casi al unísono.

Anato califica la eliminación de la exención de IVA a extranjeros como un error estratégico. Según su presidente ejecutiva, Paula Cortés Calle, el recaudo sería mínimo frente al aporte del turismo. (Anato: "una reforma tributaria, después de una laboral, sería irresponsable")

“Aplicar IVA del 19% a los turistas no residentes significaría recaudar $ 70.000 millones, apenas 0.34% de las divisas generadas por el turismo en el primer semestre de 2025. El costo en competitividad es infinitamente mayor”, advirtió.

Desde AmCham Colombia, María Claudia Lacouture criticó la incoherencia de la medida: “Gravar con 19% al turismo internacional es pegarse un tiro en el pie: no solo se cobra al visitante, también se encarece todo lo que lo atrae, desincentivando por partida doble su decisión de venir”.

Fenalco y Asobares complementan la alerta: el impuesto a espectáculos y bebidas encarecerá la noche colombiana.

“La boletería de eventos puede subir hasta 30%, debilitando la Ley de Espectáculos Públicos y afectando escenarios culturales en todo el país”, señalaron, al tiempo que advirtieron sobre el riesgo de que bares y restaurantes recurran a la informalidad para sobrevivir.

Finalmente, Cotelco Nacional fue categórico, la eliminación de la exención del 0% de IVA al alojamiento de turistas extranjeros no residentes es un retroceso en la política de competitividad turística. El gremio recordó que países de la región como Chile, Perú, Ecuador y Uruguay mantienen 0% para extranjeros, y que en la OCDE varios países aplican reducciones o exenciones (Canadá, Irlanda, Portugal, Suiza).

“Perder esta ventaja fiscal relegaría a Colombia a un grupo de países menos competitivos, con un incremento inmediato del costo relativo de viajar al país. La consecuencia sería menor flujo de visitantes, caída de divisas, pérdida de empleo y mayor informalidad”, alertó José Andrés Duarte, presidente ejecutivo de Cotelco Nacional.

“Nuestro llamado es técnico y responsable: mantener la exención del 0% de IVA para turistas extranjeros es coherente con las mejores prácticas internacionales y con la necesidad de proteger el empleo y la competitividad”, agregó Omar García, presidente ejecutivo de Cotelco Magdalena.

20250915 - Carta Conjunta Gremios turismo - tributaria septiembre 2025

Recaudar sí, asfixiar no

El déficit fiscal es innegable y el Estado necesita recursos. Pero hacerlo a costa de industrias como el turismo es un contrasentido, este sector no solo genera divisas crecientes, sino que también impulsa economías regionales, fomenta el empleo formal y diversifica la matriz productiva más allá de los ‘commodities’.

Encarecer hospedaje, transporte, entretenimiento y gastronomía significa frenar un motor que Colombia había logrado posicionar en el mapa internacional.

El llamado de los gremios al Congreso es contundente: recaudar sí, pero sin desmantelar el turismo. A la reciente reforma laboral —que ya encareció los costos de operación— se suman nuevas cargas que amenazan la competitividad del sector. Mantener la exención de IVA para extranjeros, revisar el gravamen a espectáculos y moderar el impacto de los combustibles son ajustes mínimos, pero urgentes, para que el turismo no termine convertido en la víctima colateral de la estabilidad fiscal. (Reforma laboral 2025: el Senado dijo sí, pero ¿a qué costo para el comercio y el turismo?)

REFORMA TRIBUTARIA (1)
El llamado de los gremios al Congreso es contundente: recaudar sí, pero sin desmantelar el turismo.

El llamado de los gremios al Congreso es contundente: recaudar sí, pero sin desmantelar el turismo.

Deja tu comentario

<