El pasado 29 de julio, en el marco de la radicación del Proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026 —que asciende a $556.9 billones— ante las comisiones Tercera y Cuarta de la Cámara de Representantes, el Gobierno Nacional anunció que presentará una nueva reforma tributaria.
La reforma tributaria aún no llega al Congreso y ya divide opiniones
En el marco del Presupuesto General de la Nación 2026, el Gobierno anticipa una reforma tributaria para recaudar $26.3 billones.
El Gobierno Nacional prepara decretos de emergencia económica mientras se abre el debate jurídico sobre su procedencia constitucional.
Esta iniciativa, anticipada en el mensaje fiscal que acompaña al presupuesto, busca recaudar entre $19.6 billones y $26.3 billones para cubrir el déficit proyectado y asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas en el próximo año.
La ley de financiamiento será presentada a mediados de agosto ante el Congreso, según confirmó el ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas. El proyecto incluirá estrategias tributarias, medidas de estímulo económico y mecanismos para estabilizar las finanzas públicas en el mediano plazo. Su discusión comenzará en las comisiones económicas tan pronto como sea radicada.
Además, según los tiempos establecidos por la legislación, el presupuesto debe ser aprobado antes del 15 de septiembre y su trámite final debe concluir, a más tardar, el 20 de octubre.
¿Por qué una nueva reforma tributaria?
El desbalance entre ingresos e inversiones proyectadas en el PGN 2026 obliga al Gobierno a plantear una nueva fuente de recursos permanentes. Así lo establece el artículo 347 de la Constitución Política, que exige proponer la creación de nuevas rentas o la modificación de las existentes cuando los ingresos legalmente autorizados no son suficientes para cubrir el presupuesto.
Ávila explicó que estos recursos contingentes son fundamentales para cumplir con los compromisos del Plan Nacional de Desarrollo (PND), evitar recortes en la inversión pública y garantizar la continuidad de programas sociales.
“Se trata de avanzar hacia una fuente de financiación estable, que no dependa de medidas extraordinarias cada año”, puntualizó.
Aunque el articulado final aún no ha sido presentado, el Gobierno adelantó algunos de los ajustes que incluiría el proyecto:
- IVA: se plantean cambios en la estructura del impuesto.
- Impuesto al consumo: podría ampliarse su base o incrementarse en determinados sectores.
- Renta para personas naturales: se evalúan modificaciones a los tramos y beneficios tributarios actuales.
- Impuesto al carbono: se busca incrementar su valor o ampliar su cobertura como instrumento fiscal y ambiental.
Los sectores potencialmente más afectados serían las plataformas digitales, los juegos de azar, las iglesias con ingresos significativos, además de las industrias del carbón y el petróleo. (Anato: "una reforma tributaria, después de una laboral, sería irresponsable")
Tensiones políticas y dudas económicas complican el camino del “Pacto Fiscal”
Expertos como María Claudia Lacouture, exministra de Comercio, Industria y Turismo y presidente ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham), advierten sobre la dificultad de aprobar una nueva reforma tributaria en el Congreso, especialmente ante la falta de detalles conocidos hasta el momento.
Asimismo, persisten los cuestionamientos sobre la viabilidad del presupuesto presentado. Se considera que el PGN 2026 es ambicioso en el gasto, pero aún frágil en su respaldo financiero, al depender en gran parte de ingresos que no están asegurados legalmente.
“Sin la aprobación de la ley de financiamiento, el país deberá tomar decisiones consensuadas con el Congreso”, reconoció el ministro Ávila, dejando claro que el Gobierno no podrá asumir en solitario las consecuencias de una eventual negación del proyecto. ("Si el Congreso no aprueba la reforma tributaria, Colombia se quiebra")
Desde el Gobierno se insiste en que esta reforma debe enmarcarse en un “gran pacto fiscal nacional” que supere el debate técnico y convoque a todos los sectores políticos, sociales y económicos. El objetivo, según explican, es construir un modelo de ingresos sostenibles que responda a las demandas ciudadanas sin poner en riesgo la estabilidad económica.
En línea con esto, el presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, respaldó la intención de diálogo, pero hizo un llamado a ampliar los debates y garantizar la concertación.
“Aquí están los sueños de muchos colombianos”, mencionó durante el acto de radicación del PGN.
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