La inminente salida de Camilo Pérez Alvarado, quien permaneció en el Viceministerio de Turismo durante casi dos meses, volvió a exponer la fragilidad institucional que arrastra esta dependencia. Su nombre sonaba desde julio para ocupar el cargo, pero solo en octubre quedó formalizado. A pesar de ello, su paso por la entidad fue prácticamente invisible: no acompañó los encuentros sectoriales y su única aparición pública ocurrió en la Asamblea General de ONU Turismo en Riad.
Vuelve y juega: el Viceministerio de Turismo se queda sin titular
La salida de Pérez Alvarado evidencia la inestabilidad del Gobierno Nacional: cuatro relevos en tres años y un Viceministerio de Turismo aún sin dirección.
Camilo Pérez Alvarado renuncia al Viceministerio de Turismo.
Aunque no existe un pronunciamiento oficial por parte del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, fuentes apuntan a que la renuncia —radicada el 26 de noviembre— habría buscado evitar una inhabilidad que afectaría la aspiración al Senado de su sobrino, el representante Alejandro Vega.
Más allá de esa versión, el episodio evidencia un problema mayor: el Viceministerio funciona como un cargo transitorio, con movimientos constantes que impiden continuidad en un sector que requiere decisiones estables y liderazgo consistente.
Viceministerio de Turismo: ¿una institucionalidad debilitada?
Desde agosto de 2022, cuatro personas han ocupado la misma posición: Arturo Bravo, Juan Oswaldo Manrique Camargo, John Alexander Ramos y, más recientemente, Pérez Alvarado.
Ninguno tuvo el tiempo suficiente para dar estabilidad a los equipos técnicos ni para avanzar en procesos que exigen permanencia. Este ritmo de cambios envía un mensaje y es que la continuidad no parece estar en la agenda del Gobierno Nacional, y esa señal impacta la confianza de empresarios y regiones, que dependen de una interlocución estable.
Cada relevo obliga a reorganizar tareas, redefinir prioridades y aplazar decisiones que requieren un liderazgo sostenido. La sensación de vacío administrativo se profundiza en una dependencia que debería orientar la agenda turística del país, más aún en un momento en el que queda menos de un año para que concluya el periodo presidencial de Gustavo Petro.

