Desde su desembarco en el sector turístico –hace más de cinco años–, el concepto del Big Data no logró imponerse. Mientras tanto, ante la necesidad de acceder a datos cada vez más personalizados, se está imponiendo la novedosa Small Data. Aquí, un análisis de ambos conceptos desde la visión hotelera, pero igualmente válidos para el resto de los segmentos de la industria.