En el marco del Congreso Nacional de Anato 2025, el ciclista colombiano Rigoberto Urán presentó su conferencia “Se vale soñar”, donde habló con franqueza sobre su vida personal y profesional. Insistió en que no se debe engañar a los hijos con falsas expectativas, sino enseñarles la importancia de la disciplina y la constancia.
Se vale soñar: lecciones de vida y trabajo en equipo
Rigoberto Urán compartió en su conferencia “Se vale soñar” un mensaje de disciplina, resiliencia y liderazgo que inspira dentro y fuera del deporte.
Rigoberto Urán presentó su conferencia “Se vale soñar” en el marco del Congreso Nacional de Anato 2025.
Recordó su infancia marcada por la necesidad económica, cuando a los 14 años debió trabajar y asumir responsabilidades familiares, experiencia que forjó su carácter y lo preparó para afrontar la dureza del deporte.
Resiliencia frente a la adversidad
Urán relató los momentos más difíciles de su carrera, como el accidente que sufrió en Alemania y que puso en riesgo su futuro como ciclista. Gracias al apoyo de una familia italiana que él llama sus “ángeles”, pudo recuperarse y regresar a la competencia. Esa experiencia reforzó su convicción de que la actitud, más que el talento, define quién logra superar las pruebas. “Cuando hay necesidad, uno puede quedarse lamentándose o salir a luchar”, señaló.
El valor del equipo y la comunicación
El deportista recalcó que los triunfos no son individuales, sino fruto del trabajo colectivo. Mostró cómo en el ciclismo cada rol —mecánicos, fisioterapeutas, masajistas y compañeros de ruta— resulta esencial para alcanzar la meta. Subrayó que la comunicación clara y la solidaridad dentro de los equipos permiten avanzar y superar dificultades. “Uno solo no hace nada; es el equipo el que hace posible todo”, enfatizó.
Adaptarse y nunca dejar de aprender
Urán también habló de la importancia de adaptarse a nuevas tecnologías, métodos de entrenamiento y formas de trabajo. Explicó que en el deporte, como en los negocios, aferrarse a lo viejo puede significar quedarse atrás. Destacó la necesidad de escuchar, aprender de los demás y mantener siempre la humildad para mejorar.
Con cuatro participaciones olímpicas y múltiples experiencias en el ciclismo mundial, Urán concluyó que “soñar es válido, pero los sueños solo se cumplen con esfuerzo, disciplina y equipo”.
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