Inicio
Actualidad

Recursos humanos: servicio y liderazgo que sí fidelizan en el turismo

Experiencias 'WOW' que fidelizan al cliente, construidas sobre básicos impecables, momentos clave y equipos humanos guiados por control, progreso y propósito.

La conferencia ‘Sácale un WOW a tu gente y ellos lo harán con tu cliente’, dictada por Jorge Rosas en el marco del Congreso Nacional de Anato 2025, dejó un mensaje contundente: colaboradores y clientes importan por igual: sin un equipo satisfecho no hay servicio memorable, y sin clientes satisfechos no hay negocio.

La clave está en un liderazgo ejemplar —la gente replica lo que ve en su líder— y en un modelo integral de experiencia que prioriza primero al empleado y luego al cliente, fundamentado en la ‘S’ de diferenciación por servicio del IPADE. (Talento en turismo: estrategias para formar y sostener equipos)

Primero lo básico: higiene antes del wow

Para sorprender, antes hay que cumplir con los factores higiénicos señalados por Harvard: puntualidad, limpieza, saludo, respeto y respuestas oportunas. Si fallan los básicos —como un check-in lento o un baño en mal estado— cualquier detalle premium pierde efecto.

Por eso es fundamental definir no negociables y priorizarlos, tal como lo hace Disney: seguridad, amabilidad, magia y eficiencia. Brillar en todo es inviable; lo importante es decidir en qué no se puede fallar y ser consistente allí.

Un servicio memorable no depende solo de procesos, sino de cómo el cliente se siente en cada punto de contacto. Starbucks lo traduce en moments that matter: ambientación adecuada, manejo de filas y acercamiento proactivo.

Además, reducir fricciones es clave. Spotify lo demuestra con su lógica de “dos clics”: procesos simples, llaves digitales, registros rápidos. En turismo y hospitalidad, frictionless equivale a memorable.

Diseña momentos que importan: 95/5 y PEC

No dejes la experiencia en manos del “héroe del día”; crea una cultura de servicio. Rosas propone la regla 95/5: administrar el 95% del presupuesto con rigor y reservar un 5% para gestos wow discrecionales.

  • Ejemplo Zappos: un asesor detecta una ocasión especial y, con apenas un dólar, envía un detalle personalizado. Esa microinversión se transforma en lealtad y recurrencia de alto valor.

Las métricas también deben evolucionar: menos conteo de llamadas y más PEC (Personal Emotional Connection), es decir, medir cuántas interacciones generan conexiones emocionales reales.

Checklist para diseñar momentos que importan:

  • Mapear el viaje del cliente y definir qué debe sentir, pensar y hacer en cada etapa.
  • Establecer triggers que activen el wow (anticipación de necesidades, upgrades tácticos, mensajes personalizados).
  • Medir percepción (NPS, CES), no solo tiempos y costos.

Sácale un “wow” a tu gente: C+P+C+P

Para que los colaboradores generen wow, deben querer y poder hacerlo. Rosas resume la experiencia del empleado en cuatro palancas:

  • Control (ownership): facultades claras para resolver y sorprender al cliente sin miedo a romper el molde. Empoderar es entregar el balón y exigir resultados, no excusas.
  • Progreso: aprendizaje visible, riesgo controlado y líderes que respaldan al equipo (“si llega la bala, primero da con mi pecho”). El cambio solo ocurre con beneficio, incomodidad y método.
  • Conectividad: relaciones de confianza basadas en proximidad, frecuencia, similitud y vulnerabilidad. Equipos que “pasan el balón” rinden más; celebra la cooperación, no solo al héroe individual.
  • Propósito: entender el “para qué” del rol. El placer motiva poco; el propósito sostiene la energía. Tradúcelo en historias y metas de impacto que se vivan hoy, no en un futuro lejano.
RECURSOS HUMANOS
Los equipos generan WOW cuando tienen control, progreso, conectividad y propósito.

Los equipos generan WOW cuando tienen control, progreso, conectividad y propósito.

Lidera con el ejemplo (y ordena la cultura)

La “lección de liderazgo en cinco segundos” de Rosas es clara: la gente sigue lo que haces, no lo que dices. Si quieres sonrisas, sonríe; si pides puntualidad, llega antes.

El liderazgo se traduce en estándares claros, formación continua y correcciones que cuidan en lugar de humillar. Al final, cultura es lo que ocurre cuando el jefe no está: procesos, métricas, permisos y rituales que hacen predecible el buen servicio.

Acciones inmediatas para turismo y hospitalidad

  • Escribir los 4 “no fallables” y su orden (ej.: seguridad-limpieza-amabilidad-eficiencia).
  • Mapear de 6 a 10 momentos críticos del viaje y asignar un gesto wow a cada uno.
  • Crear un fondo del 5% y definir mandatos de empoderamiento por rol (qué puede regalar/decidir cada colaborador).
  • Medir con métricas humanas: PEC por turno, NPS por momento, historias de cliente compartidas en el standup.
  • Establecer rituales de pertenencia: mentorías, retroalimentación semanal breve y dinámicas de reconocimiento como pasa el balón.

Deja tu comentario

<