Colombia tiene condiciones para dar un salto en inversión turística, pero el desafío está en llevar el capital más allá de la hotelería y vincularlo con toda la cadena del sector. Así lo afirmó Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo, durante el Congreso Nacional de Anato, celebrado en Barranquilla. (Anato celebra los 30 años de su Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo)
Congreso Nacional de Anato 2026: Colombia, ante el reto de transformar la inversión turística
Colombia tiene una oportunidad para atraer inversión turística hacia nuevos territorios, formar talento y ampliar el capital más allá de los hoteles.
En el marco del Congreso Nacional de Anato, Natalia Bayona analizó el panorama global de inversión turística y planteó oportunidades para Colombia en capital humano, incentivos, territorios y resiliencia.
En pocas palabras
- Colombia: Tiene una oportunidad para atraer inversión turística hacia nuevos territorios, formar talento y ampliar el capital más allá de los hoteles.
- Reto principal: Llevar la inversión turística más allá de la hotelería y vincularla con toda la cadena del sector.
- Visión ONU Turismo: El crecimiento debe acompañarse de políticas de conectividad, incentivos, reglas claras, talento y desarrollo territorial.
“El turismo podría seguir creciendo de manera lineal en Colombia porque el país tiene con qué”, afirmó Bayona, quien señaló que la conectividad aérea y la apertura de nuevos mercados deben acompañarse de incentivos para la inversión privada, reglas claras, talento preparado y desarrollo territorial.
Turismo mundial: crecimiento entre riesgos e inversión
El turismo internacional mantiene una dinámica positiva. Más de 1.500 millones de viajeros se movilizan internacionalmente y el sector registró un crecimiento mundial del 5%. Europa avanzó al mismo ritmo, mientras las Américas crecieron 1% y Sudamérica encabezó el continente con 9,8%.
Para el año en curso, las Américas y el mundo avanzan 2%, Asia-Pacífico 3% y Europa y África 4%. En contraste, Medio Oriente registra una caída del 14% en llegadas internacionales y una reducción superior al 50% de los vuelos diarios, situación que Bayona relacionó con las tensiones geopolíticas y su efecto sobre la confianza.
En medio de este escenario, los destinos emergentes ganan terreno: Paraguay crece 46%; El Salvador, 43%; Honduras, 17%; Guatemala, 10%; y Colombia, 2%.
“Este es el momento de Colombia y de los destinos emergentes”, aseguró Bayona. A su juicio, el crecimiento debe estar acompañado de políticas de conectividad y mecanismos que hagan más atractiva la llegada de capital.
La inversión turística también mantiene una alta concentración en alojamiento. El 61% del capital mundial del sector se dirige a hotelería y en América Latina la proporción asciende al 78%. Por ello, Bayona planteó extender los recursos hacia manufactura, gastronomía, artesanías, industrias creativas, servicios, proveedores y formación.
América Latina representa alrededor del 16% de la inversión turística mundial, con cerca de 270 proyectos y más de 83 mil empleos directos. Según el ranking del Financial Times, México lidera la región en inversión extranjera turística, seguido por Brasil, Colombia, Perú y República Dominicana.
Colombia: capital, recuperación y confianza
Colombia cerró el año con 6,2 millones de llegadas internacionales y US$ 9.700 millones en ingresos por turismo, mientras para el año en curso los ingresos avanzan cerca de 10%.
“Lo más importante es cuánto llega a la economía formal y cómo demostrarlo”, señaló Bayona. En este sentido, consideró necesario traducir el crecimiento turístico en formalidad, empleo y mayor valor económico.
La inversión extranjera turística en el país se distribuye en 39% para hoteles, 29% para servicios de viajes y reservas y 32% para otras actividades de hostelería. Los principales capitales proceden de España, Estados Unidos, Reino Unido, Perú y Uruguay.
A este panorama se suma el desafío de responder rápidamente ante las crisis. Bayona recordó experiencias como Puerto Rico y Anguila, donde la reconstrucción, los recursos para promoción y las medidas destinadas a recuperar la confianza contribuyeron a acelerar la reactivación después de desastres naturales.
Para Colombia, actuar con rapidez resulta especialmente importante debido a los ciclos de comercialización: los turoperadores internacionales comienzan entre octubre y diciembre a estructurar los paquetes del siguiente año. Retrasar las acciones podría dejar temporalmente a los destinos afectados fuera de los catálogos internacionales.
Por ello, planteó articular acciones entre ProColombia, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Fontur, las aerolíneas y el sector privado, acompañadas de mensajes que informen con precisión qué infraestructura, atractivos, hoteles y servicios turísticos continúan operativos.
Incentivos y talento: las apuestas para Colombia de ONU Turismo
La llegada de nuevos capitales también requiere reglas claras, estabilidad normativa y talento preparado. En este punto, Bayona consideró necesaria una actualización de la legislación turística colombiana y señaló al capital humano como uno de los mayores desafíos del sector.
Aunque Colombia cuenta con programas profesionales, persiste una brecha en formación técnica y vocacional. Como referencia, mencionó modelos internacionales en los que el Estado articula la preparación de trabajadores con las necesidades de nuevos proyectos turísticos.
Arabia Saudita, por ejemplo, destinó US$ 100 millones a educación turística para formar 100 mil jóvenes y 25 mil estudiantes. En República Dominicana, por su parte, existen esquemas de formación público-privada especializados en oficios del sector.
Colombia ya ha utilizado herramientas como el descuento tributario del 25% para determinadas inversiones, el régimen de zonas francas y una tarifa preferencial del 15% en renta. Sin embargo, Bayona señaló que las decisiones de inversión actuales también dependen de talento disponible, proveedores locales, estabilidad regulatoria y beneficios para las comunidades.
Las zonas económicas especiales aparecen entre las alternativas. De las cerca de 500 zonas francas existentes en América Latina, solo tres están orientadas específicamente al turismo. Casos de República Dominicana, Indonesia y Sudáfrica muestran esquemas que vinculan beneficios para los inversionistas con empleo, desarrollo territorial y participación de las economías locales.
En paralelo, ONU Turismo trabaja con Colombia en instrumentos para atraer capital. El país ya cuenta con una guía de inversión y ha participado en misiones en Madrid, Estados Unidos y China; su documento fue el primero de América Latina traducido al chino.
Ahora habrá un capítulo regional: ONU Turismo escogió al Atlántico para elaborar la primera guía internacional de inversión turística dedicada específicamente a una región, una iniciativa que buscará mostrar las oportunidades del departamento ante potenciales inversionistas.
Para Bayona, Colombia puede diferenciarse mediante inversión que genere mayor valor económico, empleo, oportunidades territoriales y protección de los atributos propios de cada destino.
“El nuevo lujo es la autenticidad”, afirmó. Bajo esa premisa, la biodiversidad, la música, las artesanías, el patrimonio, los recursos naturales y las comunidades pueden convertirse en activos de mayor valor sin perder aquello que diferencia al país frente a otros destinos.
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