El Congreso Nacional de Anato 2026 comenzó en Barranquilla con una agenda marcada por los principales desafíos del turismo colombiano. La apertura trazó las prioridades que el gremio y el nuevo Gobierno consideran determinantes para llevar al sector hacia una nueva etapa de crecimiento con mayor valor económico y social. (Anato celebra los 30 años de su Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo)
Congreso Nacional de Anato 2026: claves de la inauguración ante un nuevo Gobierno Nacional
El Congreso Nacional de Anato 2026 abrió en Barranquilla con llamados a mejorar la rentabilidad, el turismo receptivo, la seguridad y la conectividad.
La mesa principal estuvo integrada por David Vásquez, presidente de la Junta Directiva Nacional de Anato; María Isabel Campo, gerente general de Fontur; Alejandro Char, alcalde de Barranquilla; Julián Franco Restrepo, viceministro de Turismo; Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato; Eduardo Verano de la Rosa, gobernador del Atlántico; Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo; Arnaud Penent d’Izarn, director de la Aeronáutica Civil; y James Polo, presidente de Anato Capítulo Caribe.
En pocas palabras
- Anato 2026: El Congreso Nacional de Anato en Barranquilla abordó la rentabilidad, el turismo receptivo y la seguridad.
- Prioridades del sector: Anato definió cinco ejes clave para el turismo colombiano hasta 2030.
- Retos del turismo: Se busca crecimiento en valor, no solo en volumen, ante desafíos de informalidad y conectividad.
La mesa principal estuvo integrada por David Vásquez, presidente de la Junta Directiva Nacional de Anato; María Isabel Campo, gerente general de Fontur; Alejandro Char, alcalde de Barranquilla; Julián Franco Restrepo, viceministro de Turismo; Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato; Eduardo Verano de la Rosa, gobernador del Atlántico; Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo; Arnaud Penent d’Izarn, director de la Aeronáutica Civil; y James Polo, presidente de Anato Capítulo Caribe.
Anato fija cinco prioridades para el turismo hacia 2030
Durante su intervención, Paula Cortés Calle planteó que Colombia debe avanzar hacia un modelo en el que el aumento de viajeros y divisas se traduzca en mayor rentabilidad para las empresas, empleo formal y desarrollo económico en los territorios.
“El gran desafío de los próximos cuatro años no debe ser solamente crecer en volumen, sino también crecer en valor”, afirmó.
Con esta premisa, Anato definió cinco prioridades para el periodo 2026-2030, que incluyen acciones para los primeros 100 días del nuevo Gobierno y objetivos de largo plazo. (Anato: "El Gobierno debe garantizar mayor estabilidad institucional")
- La primera propone que el turismo sea asumido como una política de Estado, con continuidad en las decisiones, mayor seguridad turística y presencia institucional en los destinos.
- La segunda apunta a combatir la informalidad, la suplantación y la competencia desleal, mediante mayor inspección, coordinación entre entidades y un Registro Nacional de Turismo que contribuya a cerrar espacios a quienes operan por fuera de la normativa.
- El tercer frente reúne infraestructura, conectividad y ejecución de recursos. Para Cortés, aumentar frecuencias y sillas aéreas no será suficiente si los destinos no cuentan con aeropuertos, accesos y servicios capaces de responder al crecimiento de la demanda. A ello sumó la necesidad de agilizar la ejecución de los recursos fiscales y parafiscales de Fontur en infraestructura, promoción y competitividad. “No basta con aumentar las sillas disponibles. Necesitamos convertir conectividad en visitantes, visitantes en gasto y gasto en desarrollo regional”, señaló.
- La cuarta prioridad corresponde a promoción internacional y estadísticas oportunas. Anato pidió información más ágil sobre el comportamiento de la oferta y la demanda y llamó la atención sobre el rezago de indicadores como la Cuenta Satélite de Turismo, cuyos resultados dificultan una lectura actualizada de la actividad.
- Finalmente, el gremio incluyó la estabilidad financiera y la gestión del riesgo cambiario, con herramientas de cobertura, mecanismos de liquidez y alternativas financieras accesibles para las agencias de viajes. Esta necesidad cobra especial relevancia para las empresas receptivas, que comercializan programas en dólares con meses de anticipación y posteriormente pagan buena parte de sus costos en pesos.
Más viajeros y divisas, pero menor rentabilidad
El llamado de Anato parte de un escenario de contrastes. Durante 2025, los viajes y el transporte aéreo de pasajeros generaron cerca de US$ 11.400 millones en divisas, el mayor registro hasta ahora y casi 12% por encima de 2024. En el primer semestre de 2026, estos ingresos mantuvieron la tendencia positiva, con un crecimiento de 9,5%.
Los ingresos por exportaciones asociados a los servicios del sector superaron en más de 100% los registrados por el carbón y el café y alcanzaron el 91.7% del valor de las exportaciones de petróleo y sus derivados. La movilidad aérea también avanzó: más de 29 millones de pasajeros transitaron por los aeropuertos del país, 5.5% más.
Sin embargo, el desempeño de las empresas no avanza al mismo ritmo. Entre enero y junio de 2026, los ingresos nominales de las agencias de viajes disminuyeron 0.5% y el personal ocupado cayó 3%. Para Cortés, estos resultados evidencian que medir el turismo únicamente por viajeros, ventas o divisas deja por fuera variables esenciales como los márgenes empresariales y la capacidad de sostener empleo formal. (Detrás de las ventas del segundo trimestre, ¿qué movió el mercado?)
A esta situación se suma la brecha entre los mercados emisivo y receptivo. La salida de colombianos al exterior aumentó 12%, hasta 3,6 millones de viajeros, mientras la llegada de visitantes no residentes disminuyó 4%, con 3.3 millones.
La apreciación del peso profundiza esta diferencia. Si bien una moneda más fuerte puede favorecer los viajes de los colombianos al exterior, las agencias receptivas están recibiendo alrededor de 30% menos pesos por cada dólar facturado, mientras continúan asumiendo en moneda local buena parte de sus costos. Inflación, informalidad y mayores gastos laborales completan el escenario que presiona sus márgenes. (Las agencias receptivas DMC enfrentan un nuevo desafío por la caída del dólar)
El mercado doméstico también enfrenta dificultades. Durante el primer semestre, el 52% de los colombianos que no viajó dentro del país señaló razones económicas como principal motivo. Ante esta realidad, Anato reiteró la necesidad de reducir el IVA de los tiquetes aéreos y revisar la carga tributaria sobre alojamiento y servicios turísticos para estimular los viajes nacionales.
En el receptivo aparecen, a su vez, mercados con potencial. Brasil creció cerca de 20% en llegadas hacia Colombia, México 7% y Argentina 6%. En emisivo, República Dominicana, Brasil, Panamá y México se ubicaron entre los destinos con mayor dinamismo. (Anato: "No basta con que lleguen más turistas si están dejando menos ingresos")
Turismo receptivo, prioridad para el nuevo Gobierno
La instalación marcó además la primera intervención de Julián Franco Restrepo como viceministro de Turismo, quien adelantó cuatro motores que orientarán el trabajo inicial de la nueva administración: confianza, experiencias, inteligencia turística y escala.
El primero abarca seguridad, calidad del servicio, precios justos y articulación institucional. El segundo busca que las experiencias reflejen la autenticidad de los territorios y se conviertan en un diferencial frente a otros destinos. La inteligencia turística estará asociada al acceso a mejores datos para tomar decisiones, mientras la escala comprende infraestructura, aeropuertos, accesos, equipamientos y promoción.
Dentro de esta visión, Franco ubicó al turismo receptivo como una de las prioridades del Viceministerio, debido a la capacidad que tiene cada visitante de multiplicar la imagen de Colombia a partir de su experiencia en el destino.
“El viajero que llega será literalmente el que vende Colombia en el mundo”, afirmó. Para el funcionario, la promoción internacional debe estar acompañada de productos y servicios que respondan a las expectativas generadas antes del viaje.
Franco coincidió con Anato en que crecer en volumen ya no es suficiente y llamó a las empresas a mejorar su productividad, diversificar mercados y aprovechar la tecnología como una herramienta para sus negocios.
También envió un mensaje directo al canal de distribución: “Las agencias de viajes no son un intermediario más de la cadena turística. Son un actor y un aliado estratégico para nosotros”.
La relación entre tecnología y servicio humano atravesó buena parte de la apertura. Bajo el lema “Más allá del algoritmo, viajes que dejan huella”, Cortés sostuvo que la inteligencia artificial puede recomendar destinos, comparar tarifas, traducir idiomas o construir itinerarios, pero la confianza, la empatía, la experticia y la capacidad de comprender al viajero siguen marcando el valor diferencial de las agencias.
Barranquilla y Atlántico amplían su oferta turística
El territorio anfitrión también tuvo protagonismo durante la instalación. Alejandro Char y Eduardo Verano de la Rosa abordaron la evolución de Barranquilla y el Atlántico a partir de inversiones que han incorporado nuevos espacios a su oferta turística.
Char recordó el proceso mediante el cual Barranquilla volvió su mirada hacia el río Magdalena, con proyectos como el Gran Malecón y el centro de eventos, mientras Verano se refirió a la transformación de Puerto Colombia, su muelle y los espacios desarrollados alrededor de este corredor.
La oferta se extiende a la Ciénaga de Mallorquín y Puerto Mocho, mientras Char anticipó un proyecto de cinco kilómetros hacia Bocas de Ceniza, con un recorrido entre el río Magdalena y el mar Caribe hasta el punto donde ambos se encuentran.
La apuesta territorial busca aprovechar la ubicación estratégica del Atlántico entre Cartagena y Santa Marta para captar nuevos flujos de visitantes mediante gastronomía, cultura, Carnaval, naturaleza, eventos y espacios públicos.
En los primeros siete meses de 2026, el Atlántico recibió más de 59 mil viajeros internacionales y Barranquilla concentró el 95% de esas llegadas. En paralelo, las frecuencias aéreas nacionales directas crecieron 4.4% y las internacionales, 10.3%.
Sismo: empresas y empleo, entre las prioridades
La emergencia provocada por el sismo del 10 de agosto atravesó igualmente los mensajes de apertura. Tras realizar un diagnóstico entre agencias asociadas y otros prestadores de la cadena turística en los cinco departamentos afectados, Anato señaló que su prioridad inmediata es preservar las empresas y proteger el empleo formal mientras avanzan la reconstrucción y la reactivación económica. (Turismo tras el terremoto: el sector pide apoyo del Gobierno Nacional y llama a evitar cancelaciones)
El gremio radicó ante el Gobierno Nacional una serie de solicitudes que incluyen subsidios para mantener puestos de trabajo, líneas especiales de crédito con Bancóldex respaldadas por el Fondo Nacional de Garantías, alivios tributarios y flexibilización de penalidades comerciales con proveedores y aerolíneas.
A estas acciones se suma Turismo Unido, campaña liderada por Anato Capítulo Eje Cafetero con respaldo de Anato Nacional para apoyar a las agencias afectadas. Tras la declaratoria del estado de emergencia económica y social, el gremio espera ahora la expedición de decretos legislativos que traduzcan estas solicitudes en medidas para las empresas de los territorios golpeados.
El Gobierno también vinculó la recuperación del turismo a la reconstrucción. Franco aseguró que la coyuntura debe aprovecharse para recuperar los destinos con mejores herramientas y prestadores con mayor capacidad empresarial, mientras se mantiene la actividad económica durante el proceso.
Así, la apertura del Congreso Nacional de Anato 2026 dejó una premisa que conecta los diferentes desafíos planteados: el futuro del turismo colombiano no dependerá únicamente de cuántas personas viajen, sino de cuánto valor genere la actividad para las empresas, los trabajadores, los viajeros y los territorios.
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