La inteligencia artificial (IA) ya interviene en la forma de buscar, comparar y planificar viajes, pero ¿qué lectura hace de la industria que está transformando? Ladevi consultó a ChatGPT, Gemini y Claude sobre el futuro del turismo en Colombia y el papel de las agencias de viajes ante una tecnología que también comienza a competir con algunas de sus funciones. (Inteligencia Artificial: las tres herramientas que toda agencia de viajes debería conocer)
La Inteligencia Artificial examina el turismo y este fue su diagnóstico
Tres de las principales IA analizaron el turismo colombiano y el papel de las agencias de viajes. Sus respuestas revelan oportunidades, riesgos y cambios.
ChatGPT, Gemini y Claude, herramientas de inteligencia artificial, ofrecen distintas lecturas sobre las oportunidades y los desafíos del turismo en Colombia.
En pocas palabras
- Inteligencia Artificial: Analizó el turismo colombiano y el rol de las agencias de viajes.
- Oportunidades y Desafíos: Colombia enfrenta retos como seguridad, infraestructura y conectividad, pero posee potencial de crecimiento.
- Rol de Agencias: La IA no las reemplaza, pero las agencias que la adopten evolucionarán, enfocándose en asesoría especializada ante la automatización de tareas.
Los resultados muestran distintas interpretaciones sobre el sector, pero también coincidencias: Colombia tiene oportunidades de crecimiento, aunque enfrenta desafíos estructurales. Mientras tanto, las agencias de viajes encaran cambios en su modelo de negocio ante el avance de la IA. (La Inteligencia Artificial rediseña la oferta turística de Colombia)
Entre oportunidades y señales de alerta
Las tres IA reconocen oportunidades para el turismo colombiano, aunque su lectura del momento que atraviesa el sector es diferente.
Gemini ofrece la visión más optimista. Describe una industria que ha ganado protagonismo internacional gracias a la biodiversidad, la riqueza cultural, la conectividad y la generación de divisas. Incluso utiliza la expresión “el nuevo petróleo de la economía” y considera que Colombia tiene condiciones para convertirse en un referente latinoamericano del turismo de naturaleza.
También resalta una oferta que trasciende el tradicional sol y playa, con alternativas relacionadas con avistamiento de aves, turismo comunitario, gastronomía, bienestar y eventos, además de oportunidades para regiones como el Pacífico, la Amazonía y los Llanos Orientales.
ChatGPT comparte una lectura favorable, pero introduce una distinción: crecer no significa necesariamente desarrollarse. Cuestiona que el éxito se mida principalmente por las llegadas internacionales, pues más visitantes, rutas aéreas y hoteles no garantizan por sí solos rentabilidad empresarial, mejores condiciones laborales o beneficios para las comunidades.
Claude adopta una postura más cautelosa. Presta mayor atención a la desaceleración de algunos indicadores y contrapone el comportamiento del turismo receptivo con el crecimiento de los viajes de colombianos al exterior. También señala al tipo de cambio como una variable relevante: la apreciación del peso favorece los viajes internacionales de los colombianos, pero puede encarecer el país para los extranjeros.
Así, Gemini concede mayor peso a las oportunidades, Claude examina las señales de desaceleración y ChatGPT pone el acento en la calidad del crecimiento.
El ejercicio también evidencia una limitación de estas herramientas: algunas cifras y conclusiones variaron entre las respuestas, lo que obliga a contrastar los datos con las fuentes originales antes de utilizarlos como referencia.
Más allá de sus diferencias, las tres IA identifican retos similares para Colombia: seguridad, infraestructura, conectividad regional, informalidad, costos operativos y calidad de los servicios.
Gemini y Claude conceden especial importancia a la seguridad y su incidencia sobre la percepción internacional, especialmente en territorios vinculados con la naturaleza y el turismo comunitario. ChatGPT insiste en que la conectividad aérea debe estar acompañada de mejores accesos y servicios dentro de los destinos.
En una de sus respuestas lo resume con tres preguntas: “¿Puede un mayorista venderlo?, ¿puede una agencia reservarlo?, ¿puede un viajero llegar fácilmente?”. La reflexión marca la diferencia entre disponer de atractivos y contar con productos realmente comercializables.
Gemini también advierte sobre la presión del turismo en ecosistemas y comunidades. Frente a estos desafíos, las tres herramientas apuntan a generar mayor valor a partir de la actividad, con visitantes que permanezcan más tiempo, consuman productos locales y recorran diferentes regiones.
ChatGPT señala la comercialización de experiencias como una oportunidad, mientras las respuestas coinciden en la necesidad de estructurar productos capaces de generar mayores beneficios en los destinos.
En conjunto, el potencial turístico de Colombia no dependería únicamente de sus atractivos, sino de su capacidad para convertirlos en productos competitivos, rentables y sostenibles.
Agencias de viajes: ¿la IA las reemplazará?
Las respuestas no plantean como escenario central la desaparición de las agencias, pero sí anticipan cambios importantes en algunas de sus funciones.
Gemini es la más categórica: “La IA no reemplazará a las agencias de viajes, pero las agencias que utilizan IA sí reemplazarán a las que no lo hagan”. Su argumento apunta a la posibilidad de agilizar operaciones y reducir el tiempo destinado a tareas repetitivas. (Cómo promptear y crear herramientas para el turismo con Inteligencia Artificial)
ChatGPT traslada la discusión hacia la propuesta de valor: “El mayor riesgo para las agencias quizá no sea que la IA las reemplace, sino que otra agencia aprenda a utilizar la IA mejor que ellas”.
Claude agrega otro matiz: la desintermediación no comenzó con la IA. La venta directa de las aerolíneas, las plataformas digitales, las OTAs y la reducción de los márgenes ya habían cambiado el negocio. La diferencia es que ahora el consumidor dispone de herramientas capaces de interpretar necesidades, comparar alternativas y elaborar itinerarios personalizados.
La búsqueda de vuelos y hoteles, la comparación de precios, los itinerarios básicos, las cotizaciones y las consultas frecuentes aparecen entre las funciones más susceptibles de automatización, especialmente en agencias concentradas en productos estandarizados.
Sin embargo, generar una recomendación no equivale a completar una transacción. Una IA puede diseñar un itinerario, pero comprobar disponibilidad, validar condiciones comerciales o ejecutar una reserva depende de las herramientas e integraciones con las que cuente.
El riesgo podría aumentar si las plataformas llegan a concentrar búsqueda, comparación, compra y atención posterior, desplazando parte de la relación comercial que hoy mantienen las agencias con sus clientes. (¿Para qué usan los colombianos la Inteligencia Artificial al viajar? Esto buscan durante sus recorridos)
¿Dónde conserva valor el agente de viajes?
Las mismas herramientas identifican funciones donde la intervención profesional mantiene una ventaja, especialmente ante imprevistos, viajes complejos y necesidades que requieren conocimiento especializado.
Cancelaciones, conexiones perdidas, inconvenientes migratorios o incumplimientos de proveedores pueden exigir negociaciones y decisiones que afectan directamente al viajero. Claude lo sintetiza así: “Nadie quiere descubrir en el aeropuerto que la recomendación de un chatbot era errónea”.
A ello se suman el conocimiento de las condiciones reales de los servicios, las relaciones con proveedores, las tarifas negociadas y la coordinación de los distintos componentes del viaje. Por esta razón, las respuestas encuentran mayor espacio para la intermediación en viajes corporativos, grupos, MICE, cruceros, lujo, lunas de miel, multidestino y turismo especializado, donde la complejidad incrementa la necesidad de asesoría.
La diferenciación de una agencia ya no puede depender únicamente de información que el consumidor también encuentra en internet. Las tres IA apuntan hacia un modelo que combine tecnología, asesoría y especialización: la IA asumiría parte del trabajo operativo, mientras que el agente concentraría su papel en interpretar necesidades, verificar condiciones, coordinar servicios y responder ante los problemas.
Claude identifica además una oportunidad en el turismo receptivo, donde el conocimiento territorial y las relaciones con proveedores locales pueden representar una ventaja frente a las plataformas internacionales; a esto Gemini le suma el turismo comunitario, las expediciones y las experiencias culturales.
El desafío no es la IA, sino el valor que se ofrece
El ejercicio de Ladevi conecta las dos preguntas: Colombia cuenta con oportunidades turísticas que todavía debe traducir en mejores resultados para el sector y los territorios; en tanto las agencias afrontan el reto de demostrar qué aportan cuando la información y parte de la planificación pueden obtenerse mediante IA.
La paradoja es que la misma inteligencia artificial que cuestiona algunas funciones de la intermediación reconoce la importancia de profesionales capaces de verificar información, tomar decisiones y responder por los servicios comercializados.
La pregunta, entonces, no es si las agencias desaparecerán, sino qué estará dispuesto a pagar el viajero por su intervención cuando buena parte de la planificación de sus vacaciones esté al alcance de una conversación con una IA.
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