El sector de alojamiento y servicios de comida en Colombia registró un crecimiento del 0.6% en su PIB durante los primeros nueve meses de 2025 frente al mismo periodo de 2024. Aunque la cifra marca un avance, el desempeño continúa siendo 8.8% menor al de 2022, lo que reafirma que la actividad aún opera por debajo del ritmo que tenía antes del choque pospandemia y de las presiones económicas recientes.
Alojamiento: leve crecimiento del PIB que sigue pasando desapercibido
El sector de alojamiento muestra avances, pero no logra una recuperación sólida, y crece la inquietud por la falta de atención a estos incrementos mínimos.
El alojamiento y los servicios de comida muestran un desempeño moderado en 2025, lejos aún del dinamismo prepandemia.
En contraste, el PIB nacional aumentaría alrededor del 2.8% en 2025 según las proyecciones oficiales. Esta diferencia evidencia que, pese a los avances puntuales, el turismo y la hotelería siguen transitando una recuperación más lenta que el resto de la economía colombiana.
Este es el comparativo del PIB hotelero y el PIB nacional, que evidencia una recuperación lenta del sector pese al repunte reciente.
Producción acumulada y análisis de Cotelco
Entre enero y septiembre, el sector generó $27.4 billones en producción. Aunque supera el resultado interanual de 2024, no logra acercarse a los niveles históricos que impulsaban el dinamismo turístico del país.
Como lo expresó José Andrés Duarte, presidente ejecutivo de Cotelco, la mejora frente al año pasado convive con una demanda y una actividad que siguen lejos de los registros que caracterizaron los mejores momentos del sector.
Ingresos, ocupación y el comportamiento desigual del mercado
Los datos de la Encuesta Mensual de Alojamiento (EMA) ayudan a entender el panorama. Entre enero y septiembre de 2025:
- Los ingresos reales retrocedieron 2.1% frente al mismo periodo de 2024.
- En septiembre, la caída llegó a –5.3%, con 7 de las 12 regiones reportando disminuciones.
- La ocupación hotelera nacional se ubicó en 49.8%, apenas 0.2 puntos porcentuales por debajo del año anterior, pero con señales de baja rentabilidad y presión sobre los costos operativos. (Ocupación hotelera sin grandes cambios y con alertas por baja rentabilidad)
El comportamiento regional es desigual. Amazonía, Bogotá y el Caribe mostraron descensos más marcados, dejando en evidencia una demanda inestable y un mercado que no avanza al mismo ritmo en todo el territorio.
Una mejoría que aún no transforma el panorama
Durante 2025, las cifras han mostrado una evolución paulatina respecto al año anterior. Sin embargo, este avance no ha sido suficiente para cambiar el estado real del sector ni para marcar un viraje claro hacia una recuperación sostenida. Los resultados mensuales se mantienen en una franja estable, pero sin el impulso necesario para reactivar plenamente la actividad turística y hotelera.
En este contexto, surge una reflexión que recorre a todo el ecosistema turístico: ¿en qué momento estos incrementos moderados dejarán de pasar desapercibidos y se convertirán en un asunto prioritario dentro de la agenda económica del país?
Porque, aunque el sector avanza, lo hace a un ritmo que todavía no logra devolverle el dinamismo que Colombia necesita para competir y crecer desde el turismo.
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