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El interiorismo del spa

Dado que un spa debe captar los cinco sentidos, es de gran importancia considerar cada detalle. En ese sentido, es clave cuidar determinados conceptos a rajatabla, con el objetivo de que los huéspedes logren el estado de relax y bienestar deseado.

"Dios está en los detalles." Si bien ésa era una de las frases favoritas del arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, uno de los grandes maestros de la arquitectura alemana, se le adjudica su autoría al escritor francés Gustave Flaubert.
Aunque ellos la utilizaran en percepciones totalmente diferentes a las que queremos resaltar en esta nota, se adecua perfectamente al concepto del spa cuando nos referimos a la gran importancia que cobran los detalles cuando se dice que "Un spa debe captar los cinco sentidos" inmediatamente cuando el huésped trasponga su puerta de entrada.
Indudablemente, tener en cuenta los detalles hasta en su mínima expresión marca las diferencias entre un spa y un establecimiento que, aunque ostente el nombre de spa, diste bastante de serlo. No obstante que a simple vista se le parezcan.
El cliente experimentado sabrá identificarlas de inmediato, y el que no lo es tanto podrá compararlo luego de vivir otras experiencias.
Hay conceptos claves que se deberán cuidar a rajatablas si se pretende tener un spa que se precie de serlo, donde el huésped pueda armonizar su cuerpo y mente, a fin de lograr ese estado de relax y bienestar tan deseado.
El interiorismo de un spa deberá estar íntimamente relacionado con la filosofía y temática del mismo, así como con las características del establecimiento que lo alberga, sobre todo cuando hablamos de un spa dentro de un hotel.
Muchas veces se puede observar que, lamentablemente, se sigue una línea decorativa y de calidad en los materiales dentro del hotel hasta la puerta del spa. Y dentro de éste nos encontramos con ambientes de menor categoría que no satisfacen las expectativas del usuario, porque es un área incorporada con posterioridad a su construcción original o porque no fue concebida como una verdadera unidad de negocios.


AMBIENTACIÓN.
El orden, la limpieza, la combinación de los colores, los diseños del mobiliario, la iluminación, los materiales y los elementos elegidos para la decoración deben aportar calidez y sensación de descanso y serenidad.
Para conseguir espacios pulcros y bien ordenados, lo ideal es que la decoración siga una línea minimalista (la profusión de adornos conspira contra estos conceptos).
Utilizar colores suaves, en la gama de los tonos pastel -con los que se pretende conseguir el relax-, y colores más vibrantes en las áreas activas ayuda al estímulo visual.
El mobiliario elegido deberá ajustarse a las actividades de cada sector. Por ejemplo, en el circuito hídrico se colocarán reposeras cuyos materiales sean de fácil secado, antihongos y que no despidan olor a humedad. Mientras que en el sector de temperaturas, dada la proximidad a las cabinas de sauna y vapor, los materiales deberán ser ignífugos y no refractarios, entre otras cualidades.
Lo mismo sucederá con los materiales escogidos para pisos, paredes y aberturas.
Se recomienda elegir materiales nobles, ya que hoy es tendencia que el público prefiera "calidad a cantidad". Por otra parte, estos deberán aportar seguridad y confort.
Pisos antideslizantes para zonas húmedas, barandas y pasamanos para el circuito hídrico, y aislación acústica para los gabinetes son otros ejemplos de detalles a considerar.
Un error bastante común es colocar adornos realizados con plantas o flores artificiales. Eso está contraindicado, puesto que las mismas con el tiempo concentran ácaros que pueden provocar un indeseado efecto alergénico en algunos huéspedes sensibles a estos organismos.
Los aromas también deben guardar una estrecha relación con la identidad del lugar, y en algunos casos es aconsejable disponer de hornitos aromatizantes dentro de las cabinas que permitan escoger el aroma según el tipo de tratamiento que se va a brindar, o según las preferencias del usuario.
Un capítulo aparte lo constituyen la sonorización, la climatización -es decir, las temperaturas y humedades relativas a observar en los diferentes sectores del spa-, la iluminación -que debe ajustarse a requerimientos no sólo de estética, sino también de seguridad y funcionalidad- y la señalética, que ayudará a la identificación de los espacios.

 

FUENTE: el-interiorismo-del-spa

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