El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos propuso una norma que amplía de forma sustancial la recolección, conservación y reutilización de datos biométricos en los trámites migratorios gestionados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), incluidos los relacionados con la visa y beneficios migratorios.
Visa para Estados Unidos: nuevos requisitos incluirían pruebas de ADN y controles biométricos
Una nueva medida de Estados Unidos plantea ampliar el uso de biometría y exigir ADN en procesos migratorios como la solicitud de visa.
La Embajada de Estados Unidos informó que ahora los colombianos podrán realizar su proceso de visa en Panamá, por motivos del Mundial 2026.
La iniciativa otorga facultades expresas para solicitar o requerir muestras y resultados de ADN —incluso perfiles parciales— cuando sean necesarios para confirmar vínculos familiares, verificar el sexo biológico en situaciones que afecten la elegibilidad o autenticar la identidad del solicitante.
Según el DHS, el objetivo es incrementar la precisión en la evaluación de solicitudes, prevenir el fraude documental y reforzar los controles de antecedentes.
Alcance y definición ampliada de biometría
El texto redefine el concepto de “biometría” para abarcar no solo huellas dactilares y reconocimiento facial, sino también huellas palmares, firmas manuscritas, imágenes oculares (iris, retina y esclerótica), patrones de voz y perfiles genéticos parciales.
De ser aprobada, la toma de datos biométricos se convertiría en un requisito general para todas las personas que gestionen trámites ante el USCIS, sin límite de edad salvo excepciones expresas. Además, los datos podrían reutilizarse a lo largo de todo el proceso e incluso aplicarse en verificaciones posteriores, lo que implicaría controles continuos aun después de aprobada una solicitud.
Este ajuste se suma a los cambios recientes en el sistema de visados estadounidenses, como la revisión de redes sociales, el incremento de tarifas y la aplicación de filtros más estrictos de seguridad. La posible inclusión del ADN representa un nuevo nivel en la profundidad de los datos personales que recopila el sistema migratorio. (Estados Unidos: las visas que exigirán revisión de redes sociales)
La propuesta también establece parámetros técnicos y operativos, dando prioridad a los resultados emitidos por laboratorios acreditados —como los reconocidos por la American Association of Blood Banks (AABB)— y fijando estándares sobre la cadena de custodia de las muestras.
La incorporación del ADN en procesos migratorios abre el debate sobre privacidad y protección de datos genéticos.
Intercambio de información y garantías de protección
El proyecto prevé la interoperabilidad de bases de datos biométricas con otras agencias federales, autoridades estatales y socios internacionales en contextos de seguridad nacional, cooperación judicial o verificación de identidad.
En paralelo, incorpora exigencias de seguridad técnica y administrativa destinadas a preservar la confidencialidad y trazabilidad de la información. Entre ellas figuran controles de acceso, registros de auditoría y mecanismos de supervisión.
Aunque la propuesta amplía de manera considerable las capacidades de recolección, incluye recursos administrativos para los solicitantes, quienes podrán revisar resultados, corregir discrepancias o reprogramar citas biométricas por causas extraordinarias.
Aun así, diversos analistas anticipan controversias jurídicas sobre los límites de la privacidad genética, el debido proceso y la posible obligatoriedad de las pruebas de ADN.
Implicaciones en la política migratoria estadounidense
El uso del ADN como medio de comprobación de parentesco podría facilitar los casos en los que los registros civiles sean insuficientes o poco confiables. Sin embargo, también introduce obstáculos prácticos y económicos para familias con recursos limitados o residentes en zonas rurales, que podrían enfrentar demoras o dificultades para acceder a laboratorios acreditados y asumir los costos de las pruebas. Esto podría afectar procesos sensibles como la reunificación familiar, solicitudes de asilo o trámites de residencia.
La medida amplía además la aplicación de biometría en grupos específicos, como quienes tramitan verificaciones de buena conducta bajo la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA), solicitantes de estatus T (víctimas de trata de personas) y personas sujetas a procesos de expulsión, sin distinción de edad. El DHS argumenta que estas medidas mejorarían la identificación y los controles de seguridad en detenciones o encuentros fronterizos.
Próximos pasos
El proyecto fue publicado en el Registro Federal y estará abierto a comentarios públicos hasta el cierre del periodo de consulta. Una vez concluida esa fase, el DHS analizará las observaciones y publicará la versión definitiva, en la que se definirán excepciones, plazos de retención y responsabilidades en los costos.
Mientras el gobierno sostiene que la norma busca aumentar la eficiencia y reducir el fraude, el debate público gira en torno a la privacidad genética, la proporcionalidad del uso del ADN y sus efectos en comunidades vulnerables.
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