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Colombia participa en el auge de los festivales musicales de América Latina: ¿cómo se refleja?

Colombia gana espacio en el circuito de festivales de América Latina, donde la música en vivo también se convierte en un atractivo para los viajeros.

En pocas palabras

  • Música en vivo: Impulsa turismo y economía en América Latina, con festivales masivos.
  • Colombia: Festival Estéreo Picnic atrajo 152.000 asistentes, 50.000 turistas, y generó $154.000 millones.
  • Mercado Regional: Festivales como REC (Chile) y Tecate Pa’l Norte (México) congregan cientos de miles de personas, promoviendo crecimiento económico.
Resumen generado por Thinkindot AI

El informe Impacto económico en la industria de la música en vivo, elaborado por OBS Business School, muestra que durante 2025 la región vivió una temporada marcada por una alta asistencia de público, diversidad de formatos y una creciente relación entre los eventos musicales y las dinámicas económicas de sus ciudades.

Colombia aparece dentro de este escenario con uno de los casos más relevantes: el Festival Estéreo Picnic, en Bogotá.

Estéreo Picnic movilizó a más de 150.000 personas

El Festival Estéreo Picnic reunió en Bogotá a más de 152.000 asistentes durante 2025, de los cuales cerca de 50.000 fueron turistas nacionales e internacionales. El evento también generó ingresos proyectados superiores a $154.000 millones, según las estimaciones oficiales citadas por el estudio.

Estas cifras muestran la relación entre la música y el turismo en Colombia, ya que la llegada de visitantes de otras ciudades y países amplía el impacto del festival en la capital y sus alrededores.

América Latina reúne festivales de gran escala

El caso colombiano forma parte de un mercado regional en el que varias ciudades también reunieron a cientos de miles de personas. El informe identifica a Ciudad de México, Monterrey, Bogotá, Buenos Aires, Santiago y Concepción entre los principales escenarios de esta expansión.

Uno de los ejemplos más grandes fue el Festival REC, realizado en Concepción, Chile. La edición de 2025 reunió a 360.000 asistentes en dos jornadas y se caracterizó por ser un festival gratuito y de acceso masivo.

En México, Tecate Pa’l Norte, realizado en Monterrey, superó los 300.000 asistentes en tres jornadas y generó un impacto económico estimado de hasta US$98 millones. La cifra muestra el peso que pueden alcanzar estos eventos para la economía de las ciudades donde se realizan.

Por su parte, Lollapalooza Argentina alcanzó 300.000 asistentes en Buenos Aires durante su décimo aniversario. El evento se ha convertido en una de las principales plataformas musicales del Cono Sur, con una combinación de artistas internacionales, público local y renovación periódica de su cartel.

En Santiago, Lollapalooza Chile superó los 240.000 asistentes, frente a los 210.000 de 2024. La producción reportó más de 80.000 personas por día, mientras el crecimiento volvió a generar conversaciones relacionadas con la localización del evento, los accesos y la convivencia urbana.

México combina macroeventos y música urbana

La escena mexicana también refleja la diversidad de propuestas que caracteriza al mercado latinoamericano. Corona Capital, en Ciudad de México, reunió entre 235.000 y 236.552 asistentes durante sus tres jornadas de noviembre de 2025, de acuerdo con las cifras citadas por el informe.

En el segmento urbano, Coca-Cola Flow Fest reunió alrededor de 163.000 personas en dos días. El encuentro está vinculado principalmente con el reguetón y otros géneros urbanos en español, un mercado que cuenta con una audiencia propia y una fuerte conexión con las generaciones jóvenes.

Los festivales musicales de América Latina tienen formatos muy diferentes. Hay eventos gratuitos y de gran asistencia, otros que cuentan con patrocinadores, festivales de música electrónica, propuestas generales y encuentros dedicados a géneros urbanos. Esta variedad es una de las características del mercado regional de música en vivo. (Eventos, nichos y clima: los nuevos motores del turismo)

Festivales que también funcionan como productos turísticos

El impacto de estos encuentros va más allá de las entradas vendidas y el consumo dentro de los escenarios. La llegada de visitantes genera movimiento en sectores como alojamiento, gastronomía, comercio y transporte.

Además, los festivales pueden convertirse en un motivo de viaje y ayudar a que las ciudades anfitrionas ganen visibilidad entre visitantes nacionales e internacionales. La experiencia, por tanto, no termina en el recinto, sino que también se extiende a otros espacios del destino.

El informe señala que esta relación entre música, turismo y actividad económica ya forma parte de la dinámica de varias grandes ciudades latinoamericanas.

La música colombiana amplía su alcance internacional

La presencia de Colombia en el mercado internacional también aparece a través de sus artistas. Sebastián Yatra y Maluma ingresaron al Top 10 de artistas internacionales con mayor asistencia en España durante 2025, de acuerdo con los datos recopilados por OBS Business School. (Colombia: ¿qué ciudades lideran la competitividad turística?)

Yatra ocupó el noveno lugar, con 13 conciertos y 64.881 asistentes, mientras que Maluma cerró el listado en la décima posición, con 4 conciertos y 59.621 asistentes.

El mercado regional avanza hacia experiencias más completas

El crecimiento de los festivales también está acompañado por cambios en la manera de organizar y generar ingresos con los eventos. El informe señala una evolución hacia modelos que buscan generar mayor valor por asistente mediante experiencias complementarias, propuestas premium y nuevas alternativas de consumo.

La tecnología forma parte de esta transformación. Los sistemas de pago sin efectivo, el análisis de datos y las herramientas digitales aplicadas a la producción ya forman parte de la operación de los eventos de gran formato. Las primeras aplicaciones de inteligencia artificial también aparecen dentro de esta evolución.

La sostenibilidad también gana espacio en los festivales. Algunos eventos ya incorporan combustibles renovables y sistemas eléctricos, como parte de las medidas para reducir su impacto ambiental.

Por otro lado, los costos siguen siendo un reto para la industria. El precio de los artistas, la energía y la logística aumenta los gastos, especialmente para los festivales medianos, que cuentan con menos recursos que los grandes eventos.

En este escenario, la música en vivo gana cada vez más espacio dentro de la actividad turística y económica de América Latina, mientras los festivales adquieren un papel cada vez más relevante para las ciudades.

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