Corría 1730 cuando Nicolás Tamaral y José de Echeverría fundaron la Misión de San José del Cabo, en una tierra donde el desierto se encuentra con el mar y cuya riqueza natural contrastaba con su aislamiento geográfico. Con el paso de los siglos, aquella región se transformó en uno de los destinos turísticos más emblemáticos de México. (Los Cabos: un destino de contrastes para descubrir todo el año)
Sandra de la Garza, directora de Comunicación del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (Fiturca); y Rodrigo Esponda, director general.
En pocas palabras
- Los Cabos: busca expandir mercados y diversificar su oferta turística sin perder su identidad.
- VIP Summit: celebró su 20° edición, enfocándose en la consolidación de relaciones comerciales y el crecimiento sostenible.
- Conectividad: se apuesta a ampliar rutas aéreas, especialmente hacia Sudamérica, para reducir la dependencia de Norteamérica.
Y aunque las misiones cambiaron radicalmente de naturaleza, Los Cabos conserva algo de aquel espíritu de territorio por descubrir: hoy, el desafío ya no es establecerse en el mapa, sino ampliar sus horizontes sin perder aquello que lo distingue.
Casi 300 años después, esa nueva misión tiene entre sus protagonistas al Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (Fiturca), que celebró la 20° edición del VIP Summit con la mirada puesta en la próxima década.
Bajo la conducción de Rodrigo Esponda, director general del organismo, el encuentro internacional reunió a operadores turísticos, representantes hoteleros y prestadores de servicios del destino para discutir una estrategia que trasciende la promoción convencional: diversificar mercados, ampliar la oferta de experiencias y consolidar un modelo de crecimiento donde el valor generado importe tanto o más que la cantidad de visitantes.
Entre los balances de dos décadas de relaciones comerciales y las proyecciones hacia 2036, el evento dejó planteada una pregunta de fondo: cómo seguir creciendo sin sacrificar la identidad que convirtió a Los Cabos en un destino único.
De la promoción a los negocios: 20 ediciones del VIP Summit
Cumplir 20 ediciones no es solamente una cuestión de permanencia. Sostener durante dos décadas un espacio de encuentro entre compradores internacionales y proveedores locales supone haber construido algo más complejo que una agenda de reuniones: una red de relaciones comerciales que se renueva con el tiempo.
Esa evolución también refleja la transformación de Los Cabos. Lo que comenzó como una iniciativa vinculada a la hotelería fue incorporando progresivamente a otros protagonistas de la cadena turística, desde operadores receptivos hasta prestadores de excursiones y experiencias.
Según explicó Esponda, esa apertura permitió que el VIP Summit acompañara la diversificación de un destino cuya propuesta ya no puede resumirse en sus hoteles de lujo y sus playas.
La 20° edición, celebrada del 25 al 27 de octubre, comenzó con una jornada de análisis estratégico en el Hilton Los Cabos Beach & Golf Resort. Allí se desarrollaron los paneles «Nuevos Horizontes: la próxima década de crecimiento global para Los Cabos» y «Construyendo Juntos: 20 años de Los Cabos y el futuro de los viajes», además de la sesión «Descubriendo mercados emergentes».
El encuentro trasladó luego su actividad al Hacienda del Mar Los Cabos, donde durante dos jornadas se desarrollaron las citas de negocios entre compradores internacionales y proveedores locales. El programa contempló espacios de networking y un Women’s Summit en colaboración con Afeet, antes de culminar con una cena de clausura en el restaurante El Huerto. (Marriott: Hacienda del Mar Los Cabos refuerza su propuesta con identidad mexicana y experiencias premium)
Lejos de adoptar el formato de una feria masiva, el encuentro privilegia el contacto directo entre quienes desarrollan el producto y quienes pueden llevarlo a los mercados emisores.
La expansión internacional de Los Cabos no depende únicamente de sumar vuelos o campañas de promoción: exige socios capaces de transformar la oferta en ventas. En ese entramado, el VIP Summit conecta la estrategia institucional con las decisiones comerciales de las empresas.
Más allá de Norteamérica: Los Cabos mira a Sudamérica
Durante décadas, la proximidad con Estados Unidos favoreció la conectividad y el posicionamiento internacional de Los Cabos. Hoy, esa fortaleza plantea también un desafío: ampliar la procedencia de los visitantes para reducir la dependencia de sus mercados tradicionales.
Europa y Sudamérica aparecen entre las prioridades de esa estrategia. En este último caso, Argentina ofrece señales alentadoras: Esponda destacó que el país se convirtió en el principal mercado sudamericano de larga distancia para Los Cabos, con un crecimiento del 135% en el último año.
La ruta de Copa Airlines entre Panamá y Los Cabos, inaugurada en diciembre de 2025, marcó un punto de inflexión para el acceso desde Sudamérica: con menos de un año de operación, abrió nuevas posibilidades de conexión desde Argentina y otros mercados de la región. (Copa Airlines: nuevas rutas a Los Cabos)
Sobre esa base, Fiturca a ampliar las tres frecuencias semanales actuales. Esponda señaló que alcanzar cinco vuelos por semana mejoraría la competitividad del destino, especialmente para reuniones y convenciones.
La conectividad, sin embargo, no garantiza por sí sola la demanda. Representantes comerciales del destino en el Cono Sur identificaron barreras de conocimiento en Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, desde la percepción de un destino exclusivamente de lujo hasta la incertidumbre sobre sus playas.
La estrategia exige promoción sostenida, adaptación del producto y trabajo con la distribución: abrir una ruta acerca geográficamente un destino, pero instalarlo en la decisión de compra requiere mucho más.
Mucho más que playas y hoteles de lujo
La imagen de Los Cabos asociada a grandes resorts, playas y turismo de alto poder adquisitivo resulta insuficiente para explicar la diversidad de experiencias del destino.
«No somos un destino de playa, sino un destino con playas y muchas otras actividades», sintetizó Esponda, al describir una propuesta que combina el mar de Cortés, el océano Pacífico, la Sierra de la Laguna, el Parque Nacional Cabo Pulmo y una creciente oferta cultural y gastronómica.
La diversificación alcanza también al alojamiento, con alternativas para distintos presupuestos y perfiles de visitantes.
La gastronomía constituye uno de los ejemplos más visibles de esa evolución. El reconocimiento de establecimientos locales por parte de la Guía Michelin y las iniciativas vinculadas al aprovechamiento responsable de los recursos marinos reflejan una búsqueda de identidad que trasciende la infraestructura hotelera. (Los Cabos se consolida como destino gastronómico con la Guía Michelin 2026)
Crecer sin perder la identidad: el objetivo de la próxima década
La ambición de ampliar mercados convive con una preocupación: cómo sostener la expansión sin comprometer los atributos del destino.
Allí donde el paisaje es parte de su valor diferencial, el crecimiento inmobiliario y la preservación ambiental forman parte de una misma discusión.
Esponda recordó que el desarrollo turístico de la región estuvo acompañado por decisiones de planificación territorial y restricciones vinculadas a la densidad y altura de las construcciones.
La apuesta consiste en priorizar el valor generado por el turismo antes que perseguir mayores volúmenes de llegadas, y distribuir los beneficios entre más actividades y prestadores.
La próxima década pondrá a prueba esa capacidad de equilibrio: consolidar un destino de mayor alcance global sin deteriorar las condiciones que explican su atractivo.
El desafío para los operadores
La belleza natural de Los Cabos, la diversidad de experiencias y la calidad de su oferta hotelera ofrecen argumentos sólidos para su comercialización. Sin embargo, el atractivo del destino no necesariamente se traduce en una venta sencilla.
Operadores señalan que el precio constituye una de las principales dificultades para posicionarlo. Las tarifas hoteleras, sumadas al costo de los aéreos, configuran una propuesta que requiere apuntar a segmentos específicos y justificar claramente su diferencial.
A esa ecuación se agrega la necesidad de capacitar sobre la experiencia en destino y su oferta, sobre todo ante un pasajero que aspira a un producto exclusivamente de playa.
Desde Fiturca anticipan que continuarán profundizando la promoción y la capacitación de los agentes de viajes. Sin embargo, la formación comercial, aunque necesaria, no elimina por sí sola las barreras vinculadas al precio y las características del producto.
El desafío para los operadores será identificar al viajero adecuado y vender Los Cabos por lo que ofrece, sin presentarlo como una alternativa equivalente a los destinos tradicionales del Caribe mexicano.
Para Fiturca, el reto complementario será acompañar ese esfuerzo con mayor conectividad y herramientas comerciales que permitan transformar el interés por el destino en ventas concretas.
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