Después de más de tres decadas vinculada a la industria turística, Carmenza Mantilla inicia un nuevo capítulo profesional con la creación de Caná Eventos y Turismo, una agencia especializada en peregrinaciones que busca convertir los viajes religiosos en experiencias de transformación espiritual, acompañadas por sacerdotes y con una programación centrada en la fe.
Carmenza Mantilla, fundadora de Caná Eventos y Turismo, inicia una nueva etapa profesional con una agencia especializada en peregrinaciones y experiencias de fe.
En pocas palabras
- Carmenza Mantilla lanza Caná Eventos y Turismo, una agencia especializada en peregrinaciones con enfoque espiritual.
- La iniciativa surgió de una experiencia personal de Mantilla tras el fallecimiento de su padre en 2015.
- La agencia promoverá destinos religiosos en Colombia y el mundo, buscando transformar vidas a través de los viajes.
"Hoy uno esa pasión del turismo con el amor a Dios y el poder servir a otros. Esto realmente es un propósito y una misión: ayudar a las personas a encontrar ese camino a través de las peregrinaciones", afirmó Mantilla.
Un proyecto que nació de una experiencia personal
Cambiar el rumbo no fue una decisión que todos comprendieran. Carmenza Mantilla reconoce que muchas personas cuestionaron su elección; algunos pensaron que estaba "loca" y otros incluso creyeron que se iría de monja. Sin embargo, aclara que nunca se trató de dejar el turismo, sino de poner toda su experiencia al servicio de un proyecto con un propósito mayor.
"Muchos piensan que estoy loca. Muchos han cuestionado por qué salirme del turismo tradicional para dedicarme al turismo religioso, pero esto tiene una historia", explicó. Ese camino comenzó en 2015, tras el fallecimiento de su padre, un hecho que marcó el inicio de un proceso de sanación espiritual que transformó su vida.
Durante esos años encontró en la fe un espacio para superar el duelo y comprendió el valor que tiene el acompañamiento a quienes atraviesan momentos difíciles. Con el tiempo entendió que podía unir esa vivencia personal con los conocimientos adquiridos durante más de tres décadas de trabajo junto a aerolíneas, hoteles, mayoristas y proveedores turísticos. La decisión tomó forma hacia finales de 2025.
"Hubo un momento en el que ya no podía dormir porque sabía que había algo que tenía que hacer. Esa necesidad apareció hacia octubre de 2025 y entendí que era el momento de poner todos esos años de experiencia al servicio de este proyecto de vida", recordó.
Caná Eventos y Turismo: peregrinaciones que buscan transformar vidas
El nombre de la agencia Caná Eventos y Turismo nace de las bodas de Caná, el pasaje bíblico en el que Jesús realizó su primer milagro al convertir el agua en vino. Para Mantilla, este episodio reúne los valores que inspiran el proyecto: la alegría, el amor, la esperanza y la transformación. Bajo esa filosofía creó la unidad especializada El Gran Milagro, dedicada exclusivamente a las peregrinaciones.
Más que recorrer lugares santos, la propuesta busca que cada viaje se convierta en una experiencia de crecimiento personal y espiritual. Los itinerarios incluyen el acompañamiento permanente de un sacerdote, espacios de oración, el sacramento de la reconciliación y actividades diseñadas para que cada peregrino haga también un recorrido interior mientras visita destinos religiosos.
Aunque la iniciativa está dirigida principalmente a comunidades católicas, parroquias, grupos de oración y movimientos de evangelización, Mantilla explica que también está abierta a cualquier persona que desee reencontrarse consigo misma.
"Hoy vivimos en un mundo marcado por el estrés, la angustia, la depresión, las relaciones rotas y las familias separadas. Estos viajes también ayudan a descansar el alma, encontrar tranquilidad y vivir una experiencia diferente", aseguró.
Colombia y el mundo como escenarios para vivir la fe
Uno de los objetivos de Caná Eventos y Turismo es convertirse en un referente del turismo religioso en Colombia y contribuir a que los viajeros conozcan el patrimonio espiritual del país.
Para ello, la agencia promoverá destinos como el Santuario de Las Lajas, el Santuario de La Peña, la Basílica del Señor de los Milagros de Buga y otros más de 60 santuarios distribuidos en diferentes regiones, muchos de ellos poco conocidos incluso por los propios colombianos.
A su juicio, Colombia tiene la oportunidad de desarrollar una oferta similar a la de países como Portugal, donde el Santuario de Fátima se ha convertido en un gran atractivo para viajeros de todo el mundo.
La oferta internacional también incluye peregrinaciones a Israel, Bosnia y Herzegovina, Alemania, Polonia, Brasil, Argentina, República Dominicana y distintos circuitos por Europa.
Algunos itinerarios combinan los recorridos espirituales con otros atractivos del destino. En República Dominicana, por ejemplo, la ruta de fe incluye jornadas de playa, mientras que en Argentina se complementa con una visita a las Cataratas de Iguazú.
Mantilla recordó que incluso en Israel, donde transcurrió gran parte de la vida de Jesús, el turismo religioso representa apenas una pequeña parte de los visitantes, una realidad que, a su juicio, refleja el amplio potencial de crecimiento de este segmento cuando se construyen experiencias centradas en la transformación personal.
Una preparación basada en la coherencia y la vida espiritual
Ante quienes se preguntan cuál es su preparación para liderar este tipo de experiencias, Mantilla considera que la respuesta está en el camino que ha recorrido durante la última década.
Explica que ese proceso ha estado acompañado por sacerdotes y directores espirituales, además del estudio permanente de la Biblia, la historia de los santuarios, las advocaciones marianas y la vida de los santos, conocimientos que incorpora en el diseño de cada peregrinación.
"Más que un estudio académico, ha sido una preparación personal y espiritual. Cuando uno estudia la vida de los santos para preparar un recorrido, termina aplicándola también en la propia vida", señaló.
Al cierre de la entrevista, hizo un llamado a todos los actores de la industria turística a recordar la responsabilidad que implica organizar un viaje.
"Nosotros estamos cumpliendo sueños y transformando vidas. Un viaje puede unir una familia, acercar a una pareja o generar cambios profundos. Por eso debemos ser muy responsables con los servicios que brindamos", afirmó.
Para Mantilla, esta nueva etapa también responde a una reflexión personal sobre el legado que quiere construir.
"Llega un momento en la vida en el que uno se pregunta cómo quiere dejar huella, y para mí esta es una forma de hacerlo: poner mi experiencia al servicio de otras personas para que vivan un encuentro con la fe y consigo mismas", expresó.
Esa búsqueda también la ha llevado a pensar en nuevos proyectos personales. Entre ellos figuró la idea de escribir un libro, que ya está publicado, con el propósito de compartir las experiencias y aprendizajes que han marcado su camino tanto en el turismo como en su vida espiritual.
Para más información, ingrese a la página web de Caná Eventos y Turismo
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