Colombia se reafirma como un mercado emisor cada vez más activo hacia Europa, Asia, África y Medio Oriente. La mayor conectividad aérea, el interés por experiencias más auténticas y una oferta más diversa de circuitos y viajes a medida están reconfigurando la demanda y el trabajo comercial de mayoristas, turoperadores y agencias de viajes.
Colombia redibuja su forma de recorrer Europa, Asia y África
Europa sigue liderando, pero Asia, África y Medio Oriente reconfiguran el mapa. Así está cambiando el viajero colombiano y la forma de vender el mundo.
Europa lidera, pero Asia y destinos exóticos transforman el viaje internacional en Colombia.
“Hoy más que destinos, se venden vivencias”, una frase que resume el momento que atraviesa el turismo internacional en Colombia y ayuda a entender por qué el mapa del viaje se amplía, se segmenta y gana complejidad.
Un mercado emisor que ya no mira solo a lo clásico
Colombia viene ampliando su papel como mercado emisor desde hace varios años, pero el escenario actual tiene un matiz claro: no solo crece el número de viajeros, también cambia la forma en que se conciben los viajes. La salida internacional dejó de girar exclusivamente alrededor de “la gran vuelta por Europa” y empezó a abrirse a nuevas geografías, aspiraciones y perfiles de pasajero más definidos.
De hecho, Migración Colombia registró 1.140.943 salidas de colombianos en 2025 hacia África, Europa y Asia, de las cuales 756.606 correspondieron a viajes por turismo, con España como principal país de destino dentro de ese registro.
Más allá de la cifra, el dato confirma una transformación de fondo y es que el viaje internacional se vuelve más diverso, más selectivo y más consciente. El viajero colombiano ya no se mueve únicamente por el “destino ícono”, sino por la calidad de la experiencia, la posibilidad de combinar países, la facilidad logística, la narrativa del viaje y la confianza que transmite toda la cadena comercial.
Ese cambio se traduce directamente en la oferta de las agencias. Europa mantiene su peso, pero deja de ser la única protagonista; Asia gana terreno con mayor consistencia, África empieza a ganar visibilidad, Medio Oriente se integra con más frecuencia en los itinerarios, y los destinos exóticos dejan de ser una aspiración ocasional para convertirse en una línea de venta cada vez más relevante.
Conectividad aérea: la variable que sostiene y acelera
La conectividad aérea es uno de los pilares del crecimiento. La evolución del mapa de rutas no solo incrementó la capacidad, sino que amplió las posibilidades comerciales para agencias y mayoristas.
En Europa, la operación de Avianca, Iberia, Air Europa, Air France, KLM, Lufthansa, Edelweiss, World2Fly y Plus Ultra ha hecho más accesible el destino. A esto se suman nuevas frecuencias y ajustes que diversifican la oferta y facilitan la construcción de producto.
Al mismo tiempo, la conectividad hacia otros continentes gana relevancia. Aerolíneas como Turkish Airlines y Emirates conectan con hubs estratégicos que abren la puerta a destinos en Asia, África y Medio Oriente, ampliando las posibilidades de diseño de itinerarios.
Europa sigue mandando, pero ya no se vende igual
Los circuitos por España, Francia e Italia siguen concentrando una parte importante del volumen, tanto por reconocimiento de marca-destino, como por conectividad, facilidad operativa y capilaridad comercial.
Para Juan David Naranjo, CEO de Turistea Mayorista de Turismo, “los circuitos que integran España, Italia y Francia concentran la mayor demanda de agencias de viajes y representan una apuesta segura y de alto volumen: son destinos consolidados, culturalmente ricos y fáciles de comercializar, garantizando reservas predecibles y márgenes estables”.
La vigencia de estos países responde a múltiples factores. España, como se mencionó anteriormente, es la puerta de entrada natural por idioma y conectividad; Francia sigue capitalizando el peso simbólico de París; Italia conserva una fuerza cultural difícil de reemplazar; y el resto del continente se beneficia del efecto red de los circuitos estructurados.
Sin embargo, el mercado ya no responde igual que antes. A la base clásica se suma una nueva capa de demanda: viajeros recurrentes, clientes que buscan menos ciudades y más profundidad, y perfiles atraídos por rutas menos saturadas.
Sara Otero, CEO de Viajes Surland, lo explica así: “los circuitos clásicos siguen siendo la puerta de entrada, pero crece el viajero recurrente que busca rutas más específicas como Puglia, Cinque Terre o Europa Central y del Norte”.
En la misma línea, Alexandra Arboleda, CEO de Akira Travel, señala que “los itinerarios más cortos y enfocados permiten disfrutar con mayor profundidad cada destino”.
Este cambio redefine la lógica comercial: menos cantidad de países y más calidad del recorrido, ritmo y coherencia del itinerario.
Asia: de aspiración a realidad comercial
Si Europa sigue siendo la base, Asia representa la expansión del deseo de viaje. Ya no es solo un territorio lejano en el imaginario, sino una región con demanda concreta y crecimiento sostenido.
Luisa Cruz, gerente comercial de Gente Mayorista de Turismo, lo resume así: “Europa evoluciona y Asia conquista”. Países como Tailandia, Japón, Corea del Sur y China lideran las reservas por su riqueza cultural, gastronómica y experiencial.
Para Deyci Liliana Mendoza, directora de Producto de Turivel, “son viajes que combinan naturaleza, cultura y experiencias únicas; el viajero quiere volver con algo que contar”.
De esta manera, Tailandia se posiciona como puerta de entrada al sudeste asiático, mientras Japón crece como destino aspiracional, especialmente en lunas de miel. A esto se suman Corea del Sur y China, que aportan contraste cultural, innovación y profundidad histórica.
Medio Oriente y África: el atractivo de lo diferente
Los combinados que integran Medio Oriente y Norte de África ganan cada vez más espacio. Laura Orduz, gerente de Marketing de Bestravel, identifica interés por destinos como Dubái, Turquía, India, Marruecos y Egipto, con itinerarios más personalizados y con mayor valor agregado.
Por su parte, Sara Otero menciona el crecimiento de combinados como Egipto y Jordania o Marruecos, que atraen tanto a viajeros culturales como a lunas de miel.
En paralelo, África empieza a ganar lugar en la conversación comercial. Su atractivo radica en la diferenciación, la naturaleza y las experiencias únicas, especialmente en segmentos que buscan viajes más exclusivos.
El viajero colombiano cambió: menos checklist, más significado
Más allá del crecimiento en rutas o destinos, la transformación más relevante es la del propio viajero. Lo que los voceros describen de forma recurrente es un consumidor menos impresionable ante el ícono aislado y más interesado en el relato completo del viaje.
Deyci Liliana Mendoza lo expresa con claridad cuando dice que “ya no alcanza con pararse frente al Coliseo o tomarse una foto en la Torre Eiffel. El viajero de hoy quiere comer donde come la gente del barrio, conocer pueblos que no salen en las guías turísticas y entender la cultura del lugar”.
Ese cambio conecta con la idea que plantea Gente Mayorista de Turismo: “Hoy, más que destinos, se venden vivencias”. Y también con la recomendación de Bestravel de promover experiencias diferenciadoras que generen valor agregado.
La consecuencia es evidente: el portafolio debe volverse más narrativo, más curado y más segmentado. No basta con tener cupos o tarifas; hace falta una historia de viaje bien construida y una conexión real entre producto y deseo.
El mercado se fragmenta en múltiples perfiles: primer viaje, viajero recurrente, lujo y luna de miel. Cada uno exige una propuesta distinta.
Paola Bunch, responsable comercial Países Andinos de Dromo Travel, identifica desde productos dinámicos para jóvenes hasta programas equilibrados para familias, además de viajes a medida para experiencias más exclusivas.
Lo exótico no se vende con precio: se vende con emoción
Si hay una idea que sobresale entre todas las recomendaciones comerciales, es esta: la venta de destinos exóticos exige una narrativa diferente.
Gente Mayorista de Turismo lo formula sin rodeos: “Los destinos exóticos no se venden con precio, se venden con historias, imágenes y emociones. Son viajes que comienzan en la imaginación del cliente”. Y añade: “una experiencia bien contada es la que realmente convierte”.
Ese cambio explica por qué algunas agencias logran abrir estas líneas con éxito y otras no. No funcionan bajo la misma lógica que los circuitos tradicionales: requieren más pedagogía, más curaduría, más seguridad operativa y una construcción de valor más sensorial.
En ese punto, los materiales de apoyo, el contenido audiovisual, los reels, la fotografía aspiracional y el detalle del producto adquieren un peso determinante. Ya no se trata solo de enviar una cotización, sino de activar el deseo del viaje.
Capacitación y claridad comercial: la diferencia entre leer y vender
La formación del asesor se consolida como un factor determinante. No se trata solo de conocer el producto, sino de dominar el destino y entender al viajero.
Desde Turivel lo resumen así: “el cliente nota cuando el asesor realmente sabe del destino y cuando está leyendo un folleto, y esa diferencia impacta el cierre de la venta”. En la misma línea, Akira Travel insiste en la importancia de conocer a fondo el destino, mientras que Bestravel refuerza la necesidad de una capacitación constante.
Esto tiene efectos directos en la conversión, la experiencia del cliente y el posicionamiento de la agencia. Un asesor preparado no solo vende mejor, también reduce fricciones y alinea expectativas.
En ese mismo sentido, la claridad en la información es clave. Viajes Surland señala que las principales consultas giran en torno a incluidos, categoría hotelera y ritmo del circuito. Explicar bien cada programa mejora la experiencia y evita reclamos.
Tecnología, marketing y contenido: nuevas herramientas para vender mejor
La evolución del mercado también impulsa cambios en la forma de vender. Los mayoristas integran herramientas digitales, automatización y contenido estratégico.
Desde material en marca blanca hasta plataformas de autogestión, el canal busca ser más ágil y efectivo.
La conclusión es clara: en destinos complejos, el contenido vende, la velocidad responde y la claridad convierte.
El rol del mayorista: de proveedor a socio estratégico
El crecimiento de los destinos exóticos pone en primer plano el papel del mayorista. A mayor complejidad, mayor necesidad de respaldo especializado.
En ese sentido, Akira Travel, Bestravel, Turistea y Turivel coinciden en que el valor del mayorista ya no está solo en el producto, sino en su capacidad de ordenar la operación, dar claridad y facilitar la venta.
Más que un proveedor, se convierte en un socio estratégico, que aporta criterio en la selección de operadores, define con precisión lo que incluye cada programa y responde con agilidad a las necesidades del canal.
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