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TravelTech

Cómo la inteligencia artificial reconfigura las reservas y los pagos turísticos

La tecnología aplicada a pagos y la inteligencia artificial con capacidad transaccional emergen como ejes clave del futuro de la industria turística.

La industria turística se encamina hacia una revolución en la forma en que se planifican, compran y pagan los viajes gracias a la irrupción de agentes de inteligencia artificial capaces de realizar transacciones reales y automatizadas.

En un panel clave de la Phocuswright Conference 2025, ejecutivos de diversas firmas exploraron el rol emergente de lo que llaman “comercio basado en agentes de inteligencia artificial”, un ecosistema en el que estos sistemas completan procesos, aplican preferencias del viajero, reservan y ejecutan compras en nombre de los usuarios, integrando tecnología de pago inteligente directamente en la experiencia del consumidor y de las empresas turísticas.

En este nuevo paradigma, la IA deja de ser un soporte para convertirse en un actor económico activo capaz de procesar pagos, gestionar billeteras digitales y ejecutar transacciones de manera autónoma.

El impacto de los agentes de inteligencia artificial y los pagos inteligentes

El comercio basado en agentes de inteligencia artificial –nacido como el concepto "agentic commerce"–, representaría no solo un salto en la automatización de búsquedas y reservas, sino que también plantean una integración nativa con los sistemas de pago. Esto implica desde billeteras digitales hasta claves de autenticación que permiten cerrar transacciones sin intervención humana directa. (El comercio turístico en tiempos de inteligencia artificial)

Para la industria turística, esta tendencia supone un desafío y una oportunidad. Por un lado, obliga a hoteles, aerolíneas, agencias y tecnológicas a preparar sus sistemas para recibir y procesar solicitudes automatizadas, incluyendo pagos instantáneos y verificados por IA.

Por otro, ofrece la posibilidad de optimizar conversiones, reducir fricción en el checkout y abrir nuevas formas de fidelización y personalización, especialmente si las billeteras digitales se convierten en un estándar interoperable entre mercados y regiones.

El saldo de los profesionales es claro: el viaje ya no será solo un proceso de compra del consumidor, sino una economía en la que la inteligencia artificial actúa como comprador autónomos, optimizando elección, precio y forma de pago en función de datos, preferencias y políticas de cada viajero.

Para la industria, la clave estará en adoptar estas tecnologías de forma estratégica para no quedar relegados en una era donde la transacción misma ya no será humana, sino digital e inteligente.

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