Suramérica: un mosaico de opciones, cercano y accesible, para el viajero colombiano

Pocos continentes pueden ofrecer lo que Suramérica. Mar, montañas, grandes urbes, pequeñas ciudades, todos los climas, descanso, aventura, planes familiares, el color y el sabor de su gastronomía única en el mundo y la calidez de su gente, todo ello crea una opción perfecta para los viajeros que buscan enriquecerse con experiencias inolvidables, muy cerca de su casa y a precios convenientes.

¿Mar, montaña, ciudad? ¿Frío, calor, templado? ¿Descanso, aventuras, vacaciones en familia? En algún momento llega la pregunta que todo viajero se hace antes de elegir un destino y es qué tipo de lugar desea. Si prefiere unas vacaciones apacibles en el mar, la mejor sugerencia es el área costera del norte de Sudamérica. El clima cálido y la oferta balnearia lo vuelven el mejor destino para los amantes del mar. Del centro de Brasil hacia el norte se puede elegir entre una infinidad de playas con diversas ofertas turísticas.

Si en cambio prefiere las montañas, ha dado con un continente que las tiene en abundancia. Las áreas se dividen entre cálidas y frías, y esto es muy importante, ya que algunas cadenas montañosas están cercanas a la playa, pero de nada servirá el mar si el frío impide darse un chapuzón. En la zona del norte de Sudamérica las principales montañas se encuentran en Venezuela, con varios ríos cercanos y un clima propicio para bañarse. Las montañas de Brasil se ubican al este y son tantas y tan variadas que hay para todos los gustos. También en Brasil encontrará muchos ríos cerca de las montañas con un clima muy favorable para el baño. Pero no se puede dejar de mencionar a la principal cadena montañosa de Suramérica: la cordillera de los Andes. Esta cadena va desde el sur del continente, en la ciudad argentina de Ushuaia, hasta el norte de Venezuela. Los climas varían siendo los más fríos los del sur, con paisajes nevados de zonas boscosas hasta las zonas más tropicales del norte.

Las ciudades son una complicación porque dependen del gusto y aspiraciones de cada uno. Es una decisión muy personal. Tampoco es muy difícil decidirse entre una ciudad pequeña y una muy grande, ya que es fácil de adivinar lo que se verá en una u otra. Hay algunas ciudades con un encanto muy particular. Colonia y Montevideo son las estrellas de Uruguay. Colonia es una ciudad con mucha historia donde los paseos incluyen casas coloniales y antiguos fuertes. Montevideo, a pesar de ser una ciudad capital, conserva las típicas construcciones coloniales en muchos de sus barrios. A diferencia de Montevideo, Buenos Aires es una gran ciudad, una de las más grandes del continente. Su encanto pasa por el tango, su baile típico, la gastronomía y la gran oferta cultural. Si de grandes ciudades se trata no se puede evitar hablar de San Pablo, la gran urbe brasileña que parece no tener fin, y Río de Janeiro, un destino elegido por miles de turistas todos los años. Su cercanía con el mar propone muchas actividades, pero lo más atractivo de Río se dice que es su gente y la música.

No se pueden nombrar todas las ciudades suramericanas, pero Lima se ubica en la ruta de las más transitadas. Su fuerte identidad llama la atención a cualquier viajero. Quito, Bogotá y Caracas son ciudades modernas en las alturas, cercanas a una gran oferta turística de actividades y deportes de aventura.

¿Solo, con amigos, con pareja o con familia? Si el viaje es en pareja y se trata de un plan romántico conviene evitar las grandes ciudades y escoger destinos más lejanos donde se pueda encontrar más intimidad. Sin embargo, se puede hacer un gran combo uniendo varios destinos o uno que lo incluya todo. La zona costera del noroeste y noreste del continente propone una mezcla perfecta entre bonitas ciudades, reservas naturales, selvas y playas. Otro destino fascinante es el sur del continente, la parte comprendida por Chile y Argentina donde encontrará pequeñas ciudades de clima más bien frío. Las actividades turísticas de esa zona comprenden visitas a los atractivos de cada región, pero su fuerte sin lugar a dudas son los paisajes naturales y la gastronomía.

Si se viaja en familia y con pequeños los destinos elegidos serán obviamente los más tranquilos, lugares donde todos puedan estar juntos y tengan un centro urbano cerca por cualquier eventualidad. Hacer turismo rural puede abaratar mucho las vacaciones y posibilita estar en contacto con la naturaleza. En el centro de Brasil hay lugares muy bonitos y los suficientemente apartados para estar en paz con el medioambiente. Chile es otro destino que puede ser familiar, tiene muchas áreas verdes con pequeñas ciudades cerca.

Cuando se viaja con amigos es casi seguro que se busca diversión, pero no es frecuente poder combinar aventura con noches de fiesta. Los destinos para los aventureros se encuentran a lo largo y a lo ancho del continente, desde el conocido Camino del Inca hasta el Amazonas, son muchos los sitios a escoger para lanzarse de mochilero a recorrer. Si en cambio buscan fiestas nocturnas, lo ideal es optar por las playas de la costa este, en Brasil y Argentina. Pero las mejores sin duda son las que están al norte, donde el aire tibio del Caribe llama a turistas de todo el mundo a un espacio reservado para la diversión. El norte de Venezuela y Guyana son excelentes alternativas.

Ya sea solo o acompañado, en el mar o en la ciudad, con planes de descanso o aventuras, el mapa sudamericano es el destino que más se adapta a todos los caprichos de los viajeros. De norte a sur se abre Suramérica, un continente que tiene más de lo que se imagina y mucho más cerca de lo que se cree. Una región donde todo es posible.

FUENTE: suramerica-un-mosaico-de-opciones-cercano-y-accesible-para-el-viajero-colombiano

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