La Vitrina Turística Anato cumple 45 años como el principal escenario de negocios del turismo en Colombia y la región. Lo que comenzó en 1982 como una estrategia para dinamizar las asambleas gremiales es hoy un encuentro internacional que convoca a miles de profesionales, autoridades y empresas, y que refleja la transformación del sector durante más de cuatro décadas.
Vitrina Turística Anato: 45 años de historia y negocios con proyección
La Vitrina Turística Anato cumple 45 años como el mayor encuentro del turismo en Colombia y la región, con cifras récord y una nueva imagen internacional.
Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato y Diego Vasquez, presidente de la Junta Directiva de Anato Nacional.
Desde sus primeras ediciones, la feria ha crecido al ritmo del país. Si en 2010 Colombia registraba 1.5 millones de visitantes internacionales, hoy la cifra alcanza los 7 millones, reflejo de una industria que ha ampliado su presencia en mercados estratégicos y que ha encontrado en este evento un punto de conexión con el mundo.
“Hagamos algo que tenga negocios: vender y comprar. Ese fue el origen de la Vitrina”, recordó Óscar Rueda, entonces director ejecutivo de la Asociación de Agencias de Viajes (Anato) en 1982-2006. La idea era sencilla: integrar un espacio comercial a la Asamblea Nacional para atraer a los asociados. Esa decisión transformó una reunión gremial en el mayor encuentro profesional del turismo colombiano.
De Popayán a Bogotá: una feria que creció con el país
La primera edición se realizó en Popayán, en una época sin redes sociales ni plataformas digitales, cuando la vitrina física era el principal instrumento de mercadeo. Lo que se mostraba era lo que se vendía. Con esa lógica, agencias de viajes, aerolíneas y operadores comenzaron a encontrarse para negociar directamente.
Después vendrían sedes como San Andrés, Cúcuta y Medellín, hasta establecerse definitivamente en Bogotá. El camino no estuvo exento de obstáculos: el traslado obligado por la Asamblea Nacional Constituyente, los ajustes logísticos en Corferias y, décadas más tarde, la incertidumbre generada por el Covid-19.
Sin embargo, cada coyuntura terminó ampliando su alcance. La pandemia, que puso en duda la viabilidad de los grandes encuentros presenciales, confirmó algo esencial para la industria: la tecnología facilita procesos, pero la confianza y la relación directa siguen siendo determinantes en el negocio turístico.
Cifras que muestran su dimensión actual
La evolución del evento se evidencia en sus números. En 2010 recibía 22.300 visitantes profesionales; hoy supera los 56.000. El área de exhibición pasó de 13.000 m² a 45.000 m². Las citas de negocios crecieron de 1.500 a 20.000. Los expositores aumentaron de 750 a más de 1.600, y los países participantes pasaron de 25 a 45.
Además de su dimensión comercial, la Vitrina se convirtió en un espacio clave para el diálogo público-privado. En este escenario surgieron iniciativas como el Fondo de Promoción Turística, normas sectoriales y la semana de receso de octubre, que abrió una nueva temporada de viajes en el calendario nacional.
Hoy, en un mismo recinto, la agencia más pequeña comparte espacio con la aerolínea más grande; los destinos emergentes se presentan ante compradores internacionales y las regiones exhiben su oferta ante el mercado global. Esa articulación ha contribuido a la profesionalización del sector y a su posicionamiento internacional.
Una nueva identidad para una nueva etapa
En su aniversario número 45, la organización decidió renovar su imagen. Tras analizar el lenguaje visual de las principales ferias internacionales, adoptó un logo más limpio, contemporáneo y versátil. (Vitrina Turística Anato: todo lo que hay que saber)
El nuevo diseño representa un mundo sin límites donde Colombia se abre a nuevas posibilidades y conecta con diversos mercados. Sus líneas en movimiento evocan conexión, diversidad y transformación, en sintonía con una industria en constante cambio.
Para Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato, la Vitrina es mucho más que un evento anual. Es el reflejo de un gremio que ha sabido adaptarse a los desafíos y entender que el turismo es una construcción colectiva. Bajo su liderazgo, la feria amplió su dimensión internacional e integró nuevas herramientas tecnológicas sin perder su esencia: ser un espacio de encuentro. (Paula Cortés Calle: "La Vitrina Turística Anato cuenta la historia de cómo Colombia se abrió al mundo")
“Colombia abierta al mundo: 45 años conectando el turismo con el mundo” resume esta etapa. Una declaración que no solo mira hacia atrás, sino que proyecta el futuro de una industria que sigue creciendo y que encuentra en la Vitrina su principal punto de convergencia.
Galería de fotos de la celebración de los 45 años de la Vitrina Turística Anato
Temas relacionados




