El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó dos proyectos de ley destinados a proteger y valorizar importantes manifestaciones culturales del país, reconociendo el impacto económico y turístico de estas expresiones.
El Gobierno de Brasil protegerá por ley el Carnaval y la música Axé
Brasil protege el Carnaval y la música Axé como patrimonio cultural, impulsando su valor histórico y su atractivo turístico internacional.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la sanción de las leyes que protegen el Carnaval y la música Axé.
El primero de los decretos reconoce al Carnaval de Río de Janeiro como Manifestación de la Cultura Nacional. La medida busca resguardar la relevancia histórica y social de esta fiesta, además de reconocer su papel en la economía creativa a lo largo de todo el año. (Río de Janeiro albergará el complejo de entretenimiento más grande de Latinoamérica)
Según el gobierno, el Carnaval es "un motor clave para atraer turismo internacional y generar empleo e ingresos en diversas regiones".
Día Nacional de la Música Axé
Paralelamente, se aprobó la Ley 15.189, que establece el 17 de febrero como Día Nacional de la Música Axé. Este género, originario del estado de Bahía, se consolidó en las décadas de 1980 y 1990 y combina influencias del samba-reggae, frevo, ijexá y otros ritmos afrobrasileños.
Según el texto oficial, la Axé Music es un “vector de inclusión social y económica” que fomenta la generación de empleo e ingresos, especialmente durante el ciclo de celebraciones del Carnaval.
Marcelo Freixo, presidente de Embratur, subrayó que las manifestaciones culturales, musicales y deportivas son atractivos turísticos fundamentales. “Con estas sanciones, el presidente Lula refuerza la valorización de patrimonios nacionales como el Carnaval y la Axé Music. Brasil está batiendo récords de llegada de turistas internacionales, generando más empleo e ingresos”, destacó.
Río de Janeiro: epicentro de la fiesta
El Carnaval de Río de Janeiro, reconocido por el Guinness World Records como el más grande del mundo, combina desfiles en el sambódromo de la Marquês de Sapucaí con celebraciones callejeras.
Este año, cerca de 450 'blocos' desfilaron por distintos barrios, congregando a unas ocho millones de personas según el gobierno municipal.
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