La tensión entre Israel, Estados Unidos e Irán mantiene en alerta a Medio Oriente, donde las recientes operaciones militares, sumadas a la participación de actores regionales, intensifican un conflicto que supera las fronteras y genera preocupación global por sus efectos políticos, económicos y en materia de seguridad.
Conflicto en Medio Oriente: así impacta a agencias de viajes y mayoristas de Colombia
Cancelaciones, reprogramaciones y cambios en la demanda reflejan cómo agencias de viajes y mayoristas en Colombia enfrentan el conflicto en Medio Oriente.
Impacto del conflicto en Medio Oriente se refleja en la operación de las agencias de viajes, mayoristas y viajeros en Colombia.
El impacto ya es visible en sectores estratégicos como el turismo y la aviación, con cancelaciones, ajustes operativos y cambios en rutas que comienzan a redefinir la dinámica de la región. Ante este escenario, agencias de viajes, aerolíneas, mayoristas y turoperadores activaron medidas orientadas a priorizar la seguridad del viajero y mantener la continuidad de las operaciones bajo nuevos esquemas. (Las aerolíneas reducen sus vuelos por el auge de precios de los carburantes)
Escalada reciente: operaciones y tensiones en aumento
La rivalidad entre Israel e Irán se remonta a varias décadas. Hasta 1979 ambos países mantenían relaciones cercanas, pero la Revolución Islámica de Irán, liderada por Ruhollah Jomeini, marcó un punto de quiebre. Desde entonces, el vínculo se ha caracterizado por la confrontación indirecta y el respaldo a aliados en distintos puntos del Medio Oriente.
En los últimos días, el conflicto entró en una nueva fase marcada por ataques, lanzamientos de misiles y la participación de grupos como Hezbolá, lo que incrementa la presión geopolítica mientras cada actor busca asegurar posiciones estratégicas en la región.
En este escenario, Estados Unidos sigue de cerca la evolución de los acontecimientos. El presidente Donald Trump informó sobre la decisión de aplazar posibles acciones contra infraestructura energética iraní, en medio de advertencias relacionadas con el estrecho de Ormuz.
Desde Teherán, el Ministerio de Relaciones Exteriores negó la existencia de conversaciones directas con Washington. No obstante, fuentes citadas por CBS señalan la existencia de contactos indirectos a través de mediadores, aún en evaluación y sin confirmación de un diálogo formal.
A esto se suma un tono más desafiante por parte del liderazgo iraní, con advertencias que elevan la percepción de riesgo a nivel global y comienzan a incidir en sectores como el turismo internacional. (Guerra en Medio Oriente: Irán amenaza con atacar destinos turísticos)
Impacto inmediato en el turismo de Medio Oriente
Un informe de Oxford Economics, publicado en marzo, evidencia una interrupción masiva del tráfico aéreo en la región. En los primeros dos días del conflicto se cancelaron más de 5.000 vuelos, mientras varios países cerraron total o parcialmente su espacio aéreo, entre ellos Irán, Israel, Irak, Qatar, Bahréin, Kuwait, Siria y zonas de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. (Aerolíneas: el gráfico que resume el caos aéreo por la guerra)
Este impacto trasciende a los países directamente involucrados y alcanza a hubs estratégicos de conexión global. Dubái, Abu Dabi, Doha y Baréin, que en conjunto movilizan alrededor de 526.000 pasajeros diarios, han registrado cierres temporales y ajustes operativos. Estas disrupciones no solo afectan la movilidad regional, sino también rutas de largo alcance que conectan Europa, Asia, África y América, evidenciando el papel clave de estos centros en la conectividad aérea internacional. (Ni aerolíneas ni hoteles: el mayor desafío que enfrenta Dubái ante la guerra en Medio Oriente)
Como consecuencia, se han requerido reconfiguraciones de rutas, ajustes de frecuencias y gestión de cancelaciones, con efectos tanto en el pasajero como en la planificación de aerolíneas y turoperadores, así como en la decisión de compra hacia la región.
Las proyecciones económicas reflejan la magnitud del escenario. En un contexto de resolución temprana, las llegadas internacionales podrían caer un 11%, lo que equivale a 23 millones de visitantes menos y pérdidas cercanas a US$ 34.000 millones. Si la situación se prolonga, la reducción podría alcanzar el 27%, con hasta 38 millones de turistas menos y pérdidas de US$ 56.000 millones.
Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) —como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait— enfrentarían los mayores descensos en volumen, mientras que Israel e Irán registrarían las caídas más pronunciadas en términos relativos.
En la misma línea, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estima pérdidas cercanas a US$ 600 millones diarios en gasto de visitantes internacionales en Medio Oriente, en una región que concentra cerca del 5% de las llegadas globales y el 14% del tráfico aéreo en tránsito.
Esta dinámica adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que, antes del conflicto, se proyectaban cerca de US$ 207.000 millones en gasto turístico internacional para 2026, lo que refleja la magnitud del ecosistema que hoy enfrenta disrupciones.
Aun así, el organismo subraya la capacidad de recuperación del turismo, señalando que, en crisis anteriores, los tiempos de reactivación pueden ser relativamente cortos cuando existe coordinación entre gobiernos e industria.
Reacción del sector turístico en Colombia
Más allá del impacto operativo, el sector turístico del país ha respondido con una línea clara basada en flexibilidad comercial, acompañamiento al viajero y redirección hacia destinos alternativos, según diversas compañías consultadas por Ladevi Colombia.
Desde el frente gremial, la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) ratifica que esta coyuntura incide directamente en la conectividad aérea, los costos operativos, la percepción de seguridad y la decisión de viaje. En este escenario, las agencias adquieren un papel determinante como canal de información confiable y gestión de cambios, reafirmando su rol como intermediarios clave en contextos de incertidumbre. (Mabrian: La guerra en Oriente Medio impacta en la percepción de seguridad y cambia la demanda)
Entre los mayoristas, OIT señala que la incidencia se concentra principalmente en Dubái, con viajeros que optaron por aplazar sus viajes o solicitar reembolsos, junto con una disminución en la demanda a corto plazo hacia la región.
En la misma línea, Bestravel evidencia un impacto directo con la cancelación total de reservas durante marzo hacia destinos como Dubái y Qatar, así como ajustes en acciones estratégicas, incluyendo un viaje de familiarización y su participación en la asamblea anual de Travel Group, reubicada en otro destino. La compañía identifica además una menor disposición a viajar hacia la región, por lo que ha orientado su gestión hacia alternativas seguras y soporte cercano a las agencias, con el objetivo de mantener la confianza del viajero.
Por su parte, Giratur registra afectaciones en su actividad, con cancelaciones entre marzo y mayo, mientras mantiene grupos en evaluación para mitad de año a la espera de mayor claridad en el panorama. Frente a esta situación, la compañía orienta su gestión hacia la planificación de escenarios y ajustes de itinerarios, con el fin de ofrecer opciones acordes a la evolución del entorno.
Desde la operación, Viva Vacations y Mapa Group coinciden en que destinos como Turquía, Egipto y Europa continúan activos, lo que ha permitido sostener la dinámica mediante la reubicación de pasajeros y la optimización de rutas. En este contexto, ambas compañías han priorizado la coordinación con aerolíneas y aliados locales, asegurando alternativas viables. En el caso de Mapa Group, se resalta además la articulación con su red de proveedores en destino, lo que facilita una respuesta ágil ante cambios operativos. (El conflicto en Oriente Medio impulsa la demanda turística hacia España y el Mediterráneo Sur)
A su vez, Turismo al Vuelo realizó la cancelación y reprogramación de más de 30 viajeros, en una dinámica que ha exigido una ejecución ágil y coordinación operativa para responder a variaciones en la disponibilidad aérea.
Así mismo, Akira Travel identifica una variación en el comportamiento del viajero, con una menor intención de compra hacia la región, lo que ha llevado a priorizar reorientación de la oferta y ajustes comerciales alineados con las condiciones del mercado.
Otros actores como Mega Travel y All Reps han enfocado su gestión en la articulación con proveedores y aliados en destino, ajustando itinerarios según la disponibilidad y garantizando continuidad en los viajes.
En este mismo escenario, Grupo VDT y Tropitours evidencian una mayor complejidad en la dinámica aérea, especialmente en procesos de cambios, reemisiones y ajustes de itinerarios, en un entorno donde las condiciones pueden modificarse con rapidez. Ante esto, han priorizado la agilidad en la respuesta y la articulación con agencias, para dar continuidad a las operaciones.
En cuanto a las aerolíneas, Emirates suspendió temporalmente su operación hacia Colombia, con retorno previsto el 31 de marzo, mientras que Turkish Airlines mantiene activa su red, incluida la ruta Bogotá–Estambul, con ajustes puntuales como la suspensión de la conexión a Dubái. La aerolínea también confirma operación normal hacia destinos como Egipto, Jordania y Turquía.
Los pronunciamientos del sector evidencian una tendencia clara: el impacto trasciende las cancelaciones puntuales y está influyendo en la decisión del viajero. La coyuntura ha generado un cambio en la dinámica de la demanda, con una menor intención de viaje hacia Medio Oriente y una redistribución hacia destinos como Europa, Turquía y Egipto, que hoy concentran parte de ese flujo. No obstante, el sector mantiene una visión optimista frente a la evolución de la situación, con la expectativa de retomar la dinámica habitual en la región en el corto plazo, en línea con la capacidad de adaptación que ha caracterizado históricamente a la industria turística.
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