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Bogotá: ¿cómo está hoy el turismo de la capital y qué muestran sus principales cifras en 2026?

El turismo de Bogotá cambia de ritmo durante 2026, mientras mercados emisores, tarifas aéreas y alojamiento muestran comportamientos diferentes.

En pocas palabras

  • Bogotá en 2026: Mayor oferta aérea y ocupación hotelera superior al promedio nacional.
  • Turismo receptivo: Caída en llegada de viajeros extranjeros desde abril, acentuada en junio.
  • Alojamiento: Ocupación hotelera supera el promedio nacional, aunque retrocede interanualmente.
Resumen generado por Thinkindot AI

El más reciente boletín del Observatorio de Turismo de Bogotá reúne cifras de Aeronáutica Civil, Migración Colombia, DANE, MinCIT, Terminal de Transporte y Mabrian. Los datos corresponden a distintos periodos de 2026, por lo que permiten revisar el estado actual del destino desde la conectividad, la movilidad, el alojamiento y la llegada de visitantes internacionales.

Más vuelos y mayor capacidad para llegar a Bogotá

Entre enero y junio de 2026 operaron 89.707 vuelos con destino a Bogotá, 5.5% más que en el mismo periodo de 2025. En esas operaciones viajaron más de 11.2 millones de pasajeros, un crecimiento de 4.5%, mientras la ocupación promedio de los vuelos alcanzó 79.3%.

La programación para julio-septiembre mantiene la expansión. Para ese trimestre están previstos 43.507 vuelos directos con llegada a Bogotá, frente a 41.991 del mismo periodo de 2025, lo que representa un aumento de 3.6%. La oferta de sillas pasa de 6.994.208 a 7.306.285, un incremento de 4.5%. (Pasaporte gratis en Bogotá: cómo obtenerlo)

Las aerolíneas de bajo costo aportan 1.118.424 asientos, equivalentes al 15.3% de la capacidad programada, y crecen 20.3% frente al mismo trimestre de 2025. Las aerolíneas tradicionales, por su parte, concentran 6.187.861 sillas y aumentan 2%.

El transporte terrestre también cerró el periodo con una variación positiva. Entre enero y julio, las terminales de Bogotá movilizaron más de 8 millones de pasajeros, 0.9% más que un año atrás. Solo en julio fueron 1.25 millones, 1.6% por encima del mismo mes de 2025.

En este escenario, la ciudad conserva una amplia oferta de acceso, aunque el ritmo de crecimiento difiere según el medio de transporte: el tráfico aéreo avanza con mayor velocidad que el terrestre. El boletín calcula que los pasajeros aéreos crecieron 6.1%, frente al 0.9% de los terrestres en el periodo analizado.

Llegada de extranjeros cambia de rumbo

La principal señal de alerta aparece en el turismo receptivo. Entre enero y julio, Bogotá recibió 1.039.025 viajeros extranjeros, 5.1% menos que durante los mismos meses de 2025. Cinco mercados concentraron 53% de ese flujo: Venezuela aportó 16.3%; Estados Unidos, 14.9%; México, 10.1%; España, 5.9%; y Brasil, 5.4%.

La evolución mensual ayuda a entender el resultado acumulado. Durante enero, febrero y marzo las llegadas crecieron 1.1%, 5.4% y 1.6%, respectivamente. La tendencia cambió desde abril, cuando se registró una caída de 8.8%, seguida por otra de 9% en mayo y una contracción de 23.5% en junio.

En junio llegaron cerca de 118.000 viajeros extranjeros, frente a unos 154.000 en junio de 2025. La diferencia fue de aproximadamente 36.000 visitantes. Ese descenso fue más pronunciado que el registrado en el conjunto del país, que alcanzó 16.4% durante el mismo mes.

El comportamiento también cambia según la razón declarada para el viaje. El turismo concentró 54% de los registros entre enero y julio. Le siguieron el tránsito, con 19.2%; los negocios, con 8.4%; la tripulación, con 6.2%; los eventos, con 2.7%; y los residentes, con 2.6%. (Colombia, en el top 10 del turismo médico mundial)

Las tarifas de llegada muestran diferencias entre mercados

Para julio-septiembre, el precio promedio de los vuelos hacia Bogotá se ubicó en US$462 por trayecto, al considerar nueve mercados. Sin embargo, la diferencia entre los puntos de origen es amplia: Reino Unido registra el promedio más alto, con US$980, mientras Colombia aparece con el menor, con US$74.

Estados Unidos registra el mayor aumento frente al mismo periodo de 2025, con una variación de 43.8%. En cambio, Argentina muestra una reducción de 3.5%; Reino Unido, de 2.7%; y Colombia, de 2.6%.

El boletín advierte que las tarifas aéreas son solo uno de los elementos que intervienen en la decisión de viaje, por lo que el comportamiento de los precios no basta para explicar por sí solo la reducción de visitantes extranjeros.

El alojamiento mantiene una posición superior al promedio nacional

El comportamiento de la demanda internacional convive con una ocupación hotelera que, pese a retroceder frente al año anterior, continúa por encima del promedio nacional.

En junio, Bogotá registró una ocupación de alojamiento de 50.7%, mientras el promedio nacional fue de 45.4%. La diferencia alcanzó 5.2 puntos porcentuales según el texto del boletín. Al compararlo con junio de 2025, sin embargo, la ciudad perdió 8.2 puntos porcentuales de ocupación.

El comportamiento no es nuevo: desde enero de 2022, Bogotá superó la ocupación nacional en 93% de los 54 meses evaluados. El Observatorio relaciona esta trayectoria con el peso de los viajes de negocios, congresos y ferias dentro de la actividad de la ciudad.

En cuanto a los precios, las diferencias también son visibles según la categoría. Entre enero y julio, las tarifas promedio de los hoteles de tres estrellas aumentaron 9.4%, hasta US$58 por noche, mientras las de cuatro estrellas subieron 6.4%, hasta US$116. En los establecimientos de cinco estrellas ocurrió lo contrario: el precio promedio bajó 6.4%, hasta US$204 por noche.

Bogotá llega al segundo semestre con señales mixtas

El balance del Observatorio plantea una pregunta para los próximos meses: establecer si la desaceleración de la demanda internacional responde principalmente a la comparación con los niveles excepcionalmente altos de 2025 o si marca un cambio en el comportamiento de los viajeros.

Para responderla, el seguimiento continuará sobre los mercados emisores, las reservas aéreas, la conectividad programada y las motivaciones de viaje. De esta manera, los próximos reportes permitirán observar si la tendencia registrada durante el segundo trimestre se mantiene o cambia durante el segundo semestre.