La intensificación del conflicto en Irán está teniendo un efecto directo sobre la conectividad aérea intercontinental, con un ajuste significativo de la capacidad programada entre América y Medio Oriente. Así lo refleja el último análisis elaborado por Mabrian y The Data Appeal Company (grupo Almawave), que identifica una contracción generalizada en la oferta de vuelos internacionales en este corredor estratégico, especialmente desde Estados Unidos.
Los vuelos internacionales a Estados Unidos se desploman por la guerra
Según Mabrian, las conexiones aéreas entre Estados Unidos y Medio Oriente se ha reducido casi un 60% tras el estallido de la guerra.
Las aerolíneas redujeron hasta un 60% sus vuelos entre América y Medio Oriente tras el estallido de la guerra, según Mabrian.
El estudio compara la oferta de asientos disponible para viajar entre el 14 de abril y el 31 de mayo de 2026 con la programación existente una semana antes del estallido del conflicto. El foco se sitúa en las rutas directas que conectan mercados emisores clave (Estados Unidos, Brasil y México) con destinos de Asia Occidental, lo que "permite medir con precisión el impacto inmediato de la inestabilidad geopolítica en la planificación aérea". (Dubái mantiene su operativa turística, pese a la guerra en Medio Oriente)
Estados Unidos concentra el mayor ajuste por la guerra
Estados Unidos concentra el mayor ajuste, con una caída del 59,1% en la capacidad aérea desde los 14 aeropuertos que operaban conexiones directas con Oriente Medio. Este desplome responde a una combinación de cancelaciones de rutas y reducciones operativas por parte de las principales aerolíneas estadounidenses y de los grandes hubs de la región.
Entre las compañías más afectadas destaca Qatar Airways, que lidera los recortes con una disminución del 60,5% en su oferta de asientos desde el mercado estadounidense. Le siguen Royal Jordanian (-23,7%), Emirates (-21%) y Etihad Airways (-18,4%), que han optado por ajustar sus operaciones en un contexto de elevada incertidumbre operativa y comercial. (Air France amplía la suspensión de vuelos a Medio Oriente)
En paralelo, las aerolíneas norteamericanas como United Airlines, American Airlines y Delta Air Lines han recortado o suspendido rutas, reduciendo de forma sustancial la conectividad directa en este eje. Según apunta Carlos Cendra, director de marketing y comunicación de Mabrian, “la magnitud del descenso pone de manifiesto cuán sensibles son los viajes internacionales a la inestabilidad geopolítica”, especialmente en corredores de largo radio altamente dependientes de la confianza del viajero.
Brasil, el otro gran emisor afectado por la guerra
El impacto no se limita al mercado estadounidense. Brasil también registra una contracción relevante, aunque más contenida, en sus principales enlaces con hubs de Oriente Medio. Las rutas desde São Paulo y Río de Janeiro hacia destinos como Dubái, Doha o Estambul han experimentado ajustes de capacidad por parte de los principales operadores.
En este mercado, Emirates reduce un 10,2% su oferta en las conexiones con Dubái desde ambas ciudades brasileñas, mientras que la ruta São Paulo–Doha de Qatar Airways presenta un descenso mucho más acusado, del 57,9%. Por su parte, Turkish Airlines modera el ajuste en la conexión entre São Paulo y Estambul, con una caída del 2,3%, reflejando una estrategia más conservadora. (¿Ya venden vuelos Etihad, Qatar Airways, Emirates y Gulf Air?)
México, en cambio, presenta una exposición más limitada debido a su menor conectividad directa con Oriente Medio, según Mabrian. Actualmente, el país mantiene una única ruta operada por Turkish Airlines, lo que se traduce en una reducción global de capacidad del 3,2%, muy inferior a la registrada en otros mercados analizados.
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