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Esta aerolínea estrena los asientos "ultra ligeros": ¿comodidad o negocio?

EasyJet defiende que estos asientos aumentan la comodidad de los pasajeros y la eficiencia: ¿pero también se elevan los márgenes de beneficio de las aerolíneas?

La aerolínea británica easyJet ha anunciado la incorporación de una nueva generación de asientos ultraligeros en su futura flota de corto y medio radio, en una decisión que combina, según dicen desde la compañía, "objetivos de eficiencia operativa, sostenibilidad y mejora de la experiencia a bordo".

El modelo elegido, denominado Kestrel y desarrollado por el fabricante británico Mirus Aircraft Seating, se instalará en los nuevos Airbus A320neo y A321neo que la compañía recibirá a partir de 2028, consolidando así el proceso de renovación de flota hacia aeronaves "más eficientes en consumo y emisiones".

Según easyJet, el espacio para los pasajeros aumentará

Desde el punto de vista técnico, el principal cambio reside en la reducción de peso: los nuevos asientos serán más de un 20% más ligeros que los actuales, lo que permitirá recortar hasta 500 kilogramos por avión en las configuraciones de mayor capacidad. Este ajuste, aparentemente marginal, tiene un impacto directo en la operación, ya que se traduce en un ahorro estimado de cerca de 12.900 toneladas de combustible al año y más de 40.500 toneladas de CO. (Las aerolíneas reducen sus vuelos por el auge de precios de los carburantes)

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Uno de los Airbus A320 de Easyjet.

Uno de los Airbus A320 de Easyjet.

La compañía defiende además que este rediseño no penaliza la experiencia del pasajero, sino que incluso la mejora. El nuevo asiento, con estructura más delgada permite ganar aproximadamente cinco centímetros adicionales de espacio para las piernas, pero sin alterar la densidad de la cabina ni el número de filas, según defiende la compañía.

Menos peso, menos emisiones... ¿más margen de beneficios para easyJet?

Sin embargo, más allá del discurso de sostenibilidad, estas decisiones también tienen una lectura estrictamente económica. La reducción de peso implica menores costes de combustible (uno de los principales gastos de una aerolínea) y, por tanto, una mejora directa de los márgenes. Y en un contexto de volatilidad energética y presión sobre la rentabilidad, este tipo de medidas se convierte en una palanca clave para sostener el modelo low cost.

Además, aunque easyJet sostiene que no reducirá el espacio entre filas, el diseño más eficiente de los asientos facilita mantener o incluso aumentar la densidad sin deteriorar la percepción del cliente, lo que en la práctica permite transportar más pasajeros por vuelo o monetizar mejor cada asiento disponible. Ya ocurrió en aerolínea como Air Canadá, que compró nuevos asientos, más finos e inclinados, que generan sensación de espacio, pero reduciendo el mismo sin que se dé cuenta el pasajero.

De hecho, análisis de Skynews apuntan a que la evolución del diseño de cabinas en aerolíneas de bajo coste responde también a una lógica de maximización de ingresos auxiliares. Asientos más compactos o configuraciones más ajustadas pueden incentivar la venta de productos premium (como asientos con más espacio, embarque prioritario o tarifas flexibles), reforzando el peso de los ancillary revenues en la cuenta de resultados.

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