Inicio
Transporte
Compañías aéreas

Aerolíneas: ¿Puede el hedging neutralizar la suba del petróleo?

Las aerolíneas compran el combustible, en muchos casos, por anticipado. ¿Puede eso neutralizar los problemas actuales?

Desde hace años, las aerolíneas tienen una práctica, una herramienta que les permite neutralizar los saltos inesperados del precio del combustible: se llaman hedging. Las compañías aéreas pueden acomodar sus finanzas a la suba del valor del combustible, lo que no pueden “seguir” es la inestabilidad (subas, bajas, subas, bajas, y así).

Tomando en cuenta además que la suba del carburante muchas veces se termina trasladando a las tarifas.

Por otra parte, practicar el hedging no es para cualquier aerolínea: se debe tener cierta “espalda” financiera. Porque en realidad la herramienta es sencilla y clara, se trata de pre comprar combustible.

La puesta en marcha de nuevas rutas, para una aerolínea, puede tomar meses de planificación e implementación. De modo que la programación de una empresa aérea, es decir, todo lo que va a volar a lo largo de un año, se conoce de antemano. Eso es lo que les permite deducir con precisión cuál será el consumo de combustible previsto para un año. Conocido ese dato, el paso siguiente es la negociación con la empresa proveedora.

Aerolíneas: En busca del ahorro

Es evidente que el precio que se fija en el marco del hedging no es el actual, nunca. La idea es que sea un acuerdo win-win, por eso la petrolera cobra sutilmente “más caro” el combustible respecto de lo que cuesta hoy, pero no tanto como costará meses hacia adelante. Es un precio que satisface a las partes y se congela. Y sobre todo: se paga por anticipado.

En definitiva es como una apuesta, si el precio del combustible sube y supera el valor fijado, habrá “ganado” la aerolínea alcanzando un ahorro. Si en cambio cae respecto al monto fijado o se “mantiene”, quien habrá hecho un negocio es la petrolera. Sin embargo ambas habrán alcanzo previsibilidad, una variable fija en un contexto dinámico.

Una actualidad complicada

Ahora bien, analizando la última década, la mayor cantidad de conflictos bélicos de los últimos tiempos, se han dado entorno o en países petroleros. Rusia es uno de los principales productores mundiales, lo mismo sucede con Venezuela y ahora Irán. Y uno de los principales actores de los conflictos, Estados Unidos, también está en esa lista. De modo que suponer que el petróleo puede sufrir alteraciones al alza, es casi un obviedad.

Anualmente, IATA “predice” cómo se comportará el mercado de un año a otro y entre diversas variables considera el valor del barril crudo de petróleo y del barril de combustible. “El precio del combustible de aviación descendió a US$ 70 el barril en septiembre de 2024, por primera vez desde el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania (febrero de 2022). En 2025, se espera que el combustible de aviación se sitúe en una media de US$ 87 el barril (por debajo de los US$ 99 el barril en 2024), con un crack spread de US$ 12 el barril y un precio del crudo de US$ 75 el barril (del Brent)”. Vale aclarar que el crack spread es la diferencia de valor entre el petróleo crudo, es decir recién extraído del pozo, y el producto final refinado, en este caso el combustible aeronáutico que es en definitiva lo que se carga en los aviones.

IATA afirmaba en diciembre de 2024 que el combustible “representará el 26,4% de los costes de explotación en 2025, frente al 28,9% en 2024”.

Los vaticinios de IATA

En diciembre de 2025, IATA habló de que esperaba una ligera disminución del 0,3% de la factura de combustible en 2026, respecto del año anterior. Y habló además de un valor del crudo por barril de US$ 62, 11% menos respecto de los US$ 70 de 2025 y asimismo, esperaba que el combustible representara el 25,7% respecto de los gasto operativos totales.

Sin embargo, a solo cinco jornadas de estallado el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el barril de Brent se situó entre los US$ 80 y los US$ 84. Por supuesto que este es un valor coyuntural y todo el mundo espera que se desplome cuando llegue la paz y eso permite promedia un valor inferior a fin de año: ¿pero cuándo se producirá la detención del conflicto? Esa parece ser la clave, porque incluso los contratos de hedging tienen una duración expresa y limitada.

Deja tu comentario

<