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Manual Islas y Playas

Islas y playas: nuevas dinámicas detrás de su liderazgo en Colombia

Sol y playa lidera las ventas de las agencias de viajes en Colombia, mientras nuevos perfiles y preferencias amplían las formas de disfrutar estos destinos.

En pocas palabras

  • Sol y playa: Lidera las ventas de agencias de viajes en Colombia, concentrando el 31.9% en el primer trimestre de 2026.
  • Nuevas tendencias: El viajero busca experiencias más completas, combinando descanso con gastronomía y actividades náuticas.
  • Mercado: Colombia es un emisor clave hacia el Caribe y a la vez un destino con oferta variada para nacionales y extranjeros.
Resumen generado por Thinkindot AI

El turismo de sol y playa lidera las preferencias de los colombianos. En el primer trimestre de 2026, concentró el 31.9% de los productos comercializados por las agencias de viajes, por encima de Naturaleza y Aventura (16.9%) y Turismo Cultural (15.9%), según la Encuesta Trimestral de Anato. (Sol y playas: el rey del turismo, puesto a prueba)

La tendencia continuó en el segundo trimestre, cuando volvió a ocupar el primer lugar. Sin embargo, esa permanencia no implica que el producto sea el mismo: el viajero mantiene el interés por el mar, pero incorpora otras motivaciones al momento de elegir cómo, dónde y con quién pasar sus vacaciones.

¿Qué busca hoy el viajero de sol y playa?

Para Heidy Salgado, directora de Mayoreo de Bestravel, los pasajeros se inclinan por vacaciones que alternan el descanso con diferentes actividades.

“Vemos una mayor búsqueda de experiencias de playa más completas y activas, donde el viajero combina descanso, gastronomía y actividades náuticas como snorkel, kayak y paddleboard”, explicó Salgado. (Bestravel: una nueva forma de vivir las playas de Colombia)

Los catamaranes son parte de esta evolución, al convertir la navegación y los recorridos entre islas en un plan dentro del viaje. A ello se suma un mayor interés por la observación de fauna y otras propuestas vinculadas con las características propias de cada territorio.

Esta transformación convive con formatos que mantienen una alta demanda. Según información compartida por Cristina Pérez, directora Corporativa de Ventas para Latinoamérica de The Palace Company, el 41% de los turistas colombianos sueña con unas vacaciones todo incluido, frente al 33% de los argentinos y mexicanos y el 32% de los brasileños. (The Palace Company: Moon Palace The Grand Punta Cana, un todo incluido a gran escala)

Dentro de este modelo, la elección ya no depende únicamente de tener alojamiento, alimentación y entretenimiento concentrados en una misma propiedad. Otros atributos adquieren relevancia al comparar opciones: “El viajero valora espacio, tranquilidad, variedad y sensación de exclusividad, incluso dentro del modelo todo incluido”.

Esto resulta especialmente relevante en los viajes familiares y multigeneracionales, donde niños, jóvenes, adultos y personas mayores pueden tener expectativas diferentes. Las nuevas generaciones, además, participan cada vez más en la selección de los planes durante las vacaciones.

Las motivaciones cambian cuando se trata de parejas o grupos de amigos, que pueden priorizar vida social, bienestar, deportes acuáticos o recorridos fuera del alojamiento. De esta manera, la composición del grupo se convierte en una variable para definir el producto, incluso cuando el destino elegido sea el mismo.

El peso del turismo vacacional respalda este escenario. Durante el segundo trimestre de 2026, representó el 72.2% de las ventas de las agencias de viajes, mientras los paquetes internacionales alcanzaron una participación del 31.3% y los nacionales, del 26.4%.

Los viajes familiares y multigeneracionales mantienen un peso relevante dentro del turismo de sol y playa.

Los viajes familiares y multigeneracionales mantienen un peso relevante dentro del turismo de sol y playa.

Colombia mira hacia el Caribe internacional

Los flujos internacionales aportan otra dimensión al mercado. Durante 2025 se contabilizaron 5.816.315 salidas de colombianos al exterior, frente a 5.575.007 en 2024, de acuerdo con Migración Colombia.

Estados Unidos encabezó los destinos, con 1.70 millones de salidas, seguido de España, con 812.473. Entre los países estrechamente relacionados con las vacaciones de mar, Panamá registró 626.026 salidas de colombianos; México, 467.936; y República Dominicana, 390.231.

Aunque estas cifras corresponden al total de movimientos hacia cada país y no exclusivamente a turistas de sol y playa, dimensionan los flujos hacia mercados donde se encuentran algunos de los principales destinos vacacionales de la región. Punta Cana, Cancún y Riviera Maya conviven con Aruba, Curazao, Jamaica y Bahamas, entre otras alternativas del Caribe.

Curazao ejemplifica el crecimiento de las islas dentro del emisivo: recibió 55.691 visitantes colombianos en 2025, 19% más que en 2024, con lo que Colombia se ubicó como su tercer mercado internacional y el primero de Suramérica. Para Elaine Hart Francisca, gerente Regional del Caribe y Suramérica de la Oficina de Turismo de Curazao, uno de los atributos del destino está en la diversidad de su propuesta: “Las playas de Curazao se complementan con actividades acuáticas, naturaleza y la riqueza histórica de Willemstad”. (Curazao, donde cada playa es diferente)

Su centro histórico, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, agrega un componente cultural a una isla que cuenta con más de 35 playas y diferentes posibilidades para recorrer tanto su costa como su interior.

Curazao muestra una oferta de sol y playa que trasciende el mar e incorpora nuevas experiencias.

Curazao muestra una oferta de sol y playa que trasciende el mar e incorpora nuevas experiencias.

Del Caribe urbano a las islas

El país participa, a su vez, como destino. Cartagena, San Andrés y Santa Marta estuvieron entre los lugares nacionales más comercializados por las agencias durante el primer trimestre de 2026, con propuestas que abarcan desde ciudades costeras hasta archipiélagos y entornos naturales.

Cartagena combina su oferta urbana y patrimonial con el acceso a Barú y las Islas del Rosario. Su alcance internacional se amplió con conexiones anunciadas para 2026 hacia Ciudad de México, Madrid, Houston y Washington, además de la ruta directa de World2Fly entre Madrid y Cartagena, que comenzó a operar en julio con una frecuencia semanal.

Desde allí, las Islas del Rosario ofrecen alternativas que cambian según el tiempo disponible y el tipo de viaje. En Isla Grande, Hotel Isla del Sol cuenta con bungalows de estilo caribeño, espacios frente al mar, actividades acuáticas, masajes y cocina basada en recetas locales.

La propiedad comercializa tanto visitas por el día como alojamiento, una combinación que Juliana Lobo Restrepo, gerente ejecutiva de Hotel Isla del Sol, resume así: “El alojamiento permite extender la visita más allá del tradicional día de playa”. (Hotel Isla del Sol, un paraíso en las Islas del Rosario)

En la misma isla, Rosario de Mar Ecohotel by Tequendama dispone de dos playas, spa, zonas de descanso y un área VIP con camas balinesas. A esto suma recorridos nocturnos de bioluminiscencia y espacios para bodas, reuniones familiares y eventos sociales. (Rosario de Mar Ecohotel by Tequendama, un refugio entre playas y naturaleza)

También en Isla Grande, Hotel San Pedro de Majagua incorpora una propuesta vinculada con el entorno del Parque Nacional Natural Corales del Rosario, donde arrecifes de coral, manglares, gastronomía, cultura local y exploración de la isla forman parte de la estadía. (Hotel San Pedro de Majagua: el Caribe colombiano desde Isla Grande)

Para Katty Anaya Aguirre, gerente general de Hotel San Pedro de Majagua, las expectativas frente a este tipo de vacaciones están cambiando: “Hoy, la elección de un destino de sol y playa no se limita a encontrar una playa atractiva; existe una búsqueda cada vez mayor de experiencias auténticas, diferenciadoras y con sentido”.

En este escenario, naturaleza, bienestar, privacidad y conexión con el destino adquieren mayor peso, junto con una valoración creciente de la personalización y la sostenibilidad.

En Barú, Hotel Isla del Encanto amplía las posibilidades con alternativas que abarcan alojamiento, pasadías, bienestar, actividades acuáticas y celebraciones. Para Karolina Jiménez, gerente comercial del Hotel Isla del Encanto, esa variedad se traduce en distintas formas de acercarse al archipiélago: “Hay diferentes maneras de descubrir Barú y las Islas del Rosario: desde una estadía o un día de playa hasta experiencias, bienestar, bodas y eventos”. (Hotel Isla del Encanto: Barú, entre el descanso y la aventura)

En Cartagena también aparecen oportunidades para ampliar el consumo alrededor del alojamiento. Carlos Monroy Peña, vicepresidente comercial de EM Hotels, considera que el mercado doméstico tiene espacio para crecer: “Es una buena oportunidad para estimular el turismo nacional y mostrarles a los colombianos la oferta que tienen dentro de su propio país”. (EM Hotels: tres propuestas para descubrir el Caribe colombiano)

La cadena encuentra en eventos, bodas y experiencias culinarias alternativas para diversificar la estadía. En Bocagrande, por ejemplo, Bertha's Collection reúne alojamiento boutique, restaurantes y espacios para encuentros sociales.

Las Islas del Rosario muestran cómo el turismo de sol y playa se expande más allá del tradicional pasadía.

Las Islas del Rosario muestran cómo el turismo de sol y playa se expande más allá del tradicional pasadía.

Dos costas para diferentes perfiles de viajeros

La oferta colombiana adquiere características distintas a medida que cambia el territorio. Santa Marta recibió 69.222 visitantes extranjeros en 2025, 18.8% más que el año anterior, según ProColombia. Estados Unidos fue su principal mercado, con 14.229 viajeros, mientras Perú (+65.3%), Argentina (+44.8%) y Ecuador (+41.1%) estuvieron entre los países latinoamericanos con mayores incrementos.

Su ubicación facilita combinar el mar con el Parque Nacional Natural Tayrona y la Sierra Nevada, mientras La Guajira incorpora paisajes, aventura y experiencias vinculadas con las comunidades. Son posibilidades para viajeros que quieren desplazarse y conocer diferentes entornos durante una misma salida.

En el Caribe insular, San Andrés reúne conectividad aérea, hotelería y excursiones para diferentes presupuestos. Providencia ofrece una dinámica de menor escala, asociada con buceo, tranquilidad y cultura raizal, mientras Capurganá y Sapzurro agregan opciones para quienes prefieren lugares menos concurridos.

La elección entre estas alternativas depende también de variables prácticas. Facilidad de acceso, infraestructura, tipo de alojamiento, presupuesto y ritmo esperado de las vacaciones pueden inclinar la decisión hacia un destino con mayor desarrollo turístico o hacia uno donde la experiencia sea más pausada y de menor escala.

Otra vía de llegada es el turismo de cruceros. Durante el primer trimestre de 2026, Colombia recibió 174.371 cruceristas y contabilizó 103 recaladas, aumentos de 4.8% y 8.4%, respectivamente. Cartagena concentró 80 recaladas y más de 158 mil movimientos de pasajeros, con operaciones también en Santa Marta, San Andrés y Providencia.

En el Pacífico, Chocó, Nuquí y Bahía Solano plantean una relación diferente con el océano, marcada por selva, biodiversidad, fauna y comunidades. Allí, la playa forma parte de viajes en los que el entorno natural adquiere un papel central y abre espacio para propuestas distintas a las de los grandes destinos vacacionales del Caribe.

El mapa nacional ofrece así productos con escalas y características diferentes: desde ciudades costeras y destinos insulares con mayor infraestructura hasta territorios donde la biodiversidad y el contacto con el entorno tienen un peso determinante en el viaje.

Nuquí y Bahía Solano integran playa, selva y biodiversidad en una propuesta diferente a la del Caribe colombiano.

Nuquí y Bahía Solano integran playa, selva y biodiversidad en una propuesta diferente a la del Caribe colombiano.

¿Cómo vender islas y playas en 2026?

Para las agencias, esta diversidad hace cada vez más importante conocer qué tipo de vacaciones espera el cliente antes de recomendar un destino. La composición del grupo es una primera variable, pero no la única: también intervienen el presupuesto, la duración disponible, la facilidad de acceso y cuánto quiere desplazarse durante la estadía.

Un viajero puede preferir tener la mayoría de los servicios concentrados en un resort; otro puede querer recorrer varias islas; y un tercero buscar un lugar pequeño, con menor flujo de visitantes. La playa puede ser el punto en común, pero la experiencia esperada determina qué producto responde mejor a cada caso.

Esto cambia también la conversación de venta. Preguntar con quién viaja el cliente, qué ritmo espera para sus vacaciones y qué considera indispensable durante la estadía puede ayudar a definir no solo el destino, sino el tipo de alojamiento y la estructura del itinerario.

Colombia ocupa, además, una doble posición: es un mercado emisor hacia importantes destinos del Caribe y cuenta con una oferta costera e insular para viajeros nacionales e internacionales. Para el canal profesional, esa combinación amplía las posibilidades de construir propuestas según el perfil, presupuesto y motivaciones de cada pasajero.