El turismo emisivo colombiano atraviesa un momento de expansión que va más allá del aumento de viajeros. Algunos mercados aceleran, otros aparecen con mayor frecuencia en la oferta y una mayor conectividad acerca lugares antes más complejos. Para las agencias de viajes, leer esos movimientos puede abrir posibilidades comerciales fuera de los circuitos habituales. (Cómo influyen los algoritmos en la elección de destinos)
Destinos fuera del radar ¿dónde está la próxima venta?
Más allá de los destinos que concentran las ventas, conectividad, demanda y producto abren nuevas opciones para los viajes. ¿Cuáles deberían mirar las agencias?
Los destinos de siempre mantienen su peso, pero nuevas oportunidades aparecen en el radar.
En pocas palabras
- Turismo emisivo: Colombia expande sus viajes internacionales más allá de los destinos tradicionales.
- Expansión y Diversificación: Aumento de salidas, paquetes internacionales liderando ventas y diversificación de segmentos como sol y playa, cultura y naturaleza.
- Nuevas Oportunidades: El mercado busca destinos emergentes en Brasil, Asia, Caribe y Centroamérica, junto con la revitalización de opciones nacionales como Casanare y Nariño.
Entre enero y julio de 2026 se registraron 3.6 millones de salidas de colombianos al exterior, 12% más que un año atrás, según Migración Colombia y Anato.
Durante el segundo trimestre, además, los paquetes internacionales representaron 31.3% de las ventas de las agencias, por encima de los nacionales, con 26.4%.
El vacacional concentró, a su vez, 72.2% de las ventas, confirmando el peso que conserva el viaje de ocio dentro del negocio.
Ladevi cruzó cifras de demanda, conectividad y ventas con señales de mayoristas y operadores para identificar mercados que merecen una segunda mirada.
No todos parten del mismo lugar. Algunos ya crecen con fuerza, otros empiezan a despertar interés y unos cuantos regresan después de años con menor presencia comercial.
Los destinos tradicionales crecen y el mapa se amplía
Estados Unidos y España continúan jugando en otra escala, con 1.005.186 y 498.380 viajeros colombianos entre enero y julio. Sin embargo, otros mercados avanzan más rápido. Panamá creció 23.1%; México, 17.8%; República Dominicana, 35%; y Brasil, 29.4%.
Los colombianos no están reemplazando sus destinos habituales, sino sumando alternativas. Según la Encuesta Trimestral de Anato, sol y playa lidera con 29.9%, seguido por cultura con 19%; naturaleza y aventura, 16.8%; y cruceros, 10.9%. La composición sugiere que diversificar no necesariamente exige cambiar de segmento, sino encontrar nuevos destinos capaces de responder a motivaciones que el pasajero ya compra.
La conectividad acompaña ese movimiento. Durante el primer semestre se movilizaron 12.6 millones de pasajeros internacionales, 4.8% más, mientras Colombia contabilizó 1.522 frecuencias internacionales directas semanales, 114 rutas y conexiones con 57 ciudades de 30 países. Ya en marzo, las frecuencias internacionales habían crecido 3.7% frente al mismo mes de 2025.
Los mercados tradicionales no están perdiendo relevancia. Lo que cambia es el tamaño del mapa disponible para vender. Para una agencia, la señal resulta más útil cuando confluyen demanda, acceso aéreo y producto listo para comercializar.
De Brasil a Asia ¿dónde aparecen las oportunidades?
Brasil ofrece una de las señales más claras. Entre enero y julio recibió 114.590 viajeros colombianos, 29.4% más que un año atrás. El dato invita a mirar más allá de Río de Janeiro y trabajar São Paulo, el nordeste, Santa Catarina o Amazonas mediante naturaleza, playas, gastronomía y circuitos combinados.
En México, el ejercicio es diferente. El país ya ocupa un lugar relevante entre los viajeros colombianos, pero hay margen para diversificar qué se vende dentro de él. VCH Travel reportó 64% más pasajeros hacia Los Cabos durante 2026. Aunque el indicador corresponde exclusivamente a su operación, muestra una alternativa a la concentración habitual en Cancún y Riviera Maya.
En larga distancia, la señal aparece primero en las consultas y después en los portafolios. Anato identificó a Japón y Corea entre los intereses de las agencias en 2026, mientras Full Trips ubica Asia entre los productos con mayor movimiento de su oferta, con Japón y China entre los más consultados. Bestravel trabaja Japón, África, Sudeste Asiático y auroras boreales, y Gente Mayorista ya comercializa bloqueos para Japón en 2027.
Para el agente, estos viajes tienen otra particularidad. La distancia y la complejidad pueden aumentar las posibilidades de intermediación, al sumar circuitos, conexiones, alojamiento, traslados, excursiones, asistencia y asesoría sobre temporadas. La venta deja entonces de depender exclusivamente del tiquete o del hotel.
Caribe y Centroamérica muestran otras señales
Jamaica combina interés comercial con mejores condiciones de acceso. Wingo opera Bogotá-Montego Bay y Medellín-Montego Bay, mientras diferentes mayoristas incorporaron nuevas opciones hacia la isla.
Desde el canal aparecen otros nombres. Colaéreo señala a Curazao, Aruba, Belice y Chicago, además de destinos de Centroamérica, mientras Azabache pone la mirada en Tampa por su conectividad desde Colombia, oferta gastronómica y cercanía con Orlando.
En algunos casos, los datos empiezan a respaldar esas percepciones. Durante el primer bimestre de 2026, Curazao registró 89% más llegadas de colombianos, mientras Guatemala y El Salvador crecieron 50% cada uno frente al mismo periodo de 2025. En conjunto, más de 392 mil colombianos viajaron durante esos dos meses hacia destinos que Anato clasificó como emergentes.
Guatemala suma además la conexión directa entre Medellín y Ciudad de Guatemala, mientras El Salvador aparece con mayor frecuencia en la programación. Global Mercado del Turismo llevó a sus aliados al país para profundizar el conocimiento de su oferta y Orion Group lo incorporó entre sus nuevos destinos.
Distinto es el caso de Isla Margarita, que regresó a los portafolios de Fuerza Delta, TuReserva.com y CIC Travel durante 2026. Aquí no se trata de descubrir un destino, sino de revisar cómo vender nuevamente un producto que conserva reconocimiento entre los colombianos, teniendo en cuenta conectividad, operación disponible y condiciones actuales.
No basta con detectar el destino
Este movimiento ocurre con un consumidor más cuidadoso. Un sondeo de Anato entre más de 200 empresarios encontró que 32% considera que los viajeros buscan opciones más económicas, mientras 36.8% señaló la incertidumbre económica nacional e internacional como el principal factor que afecta sus decisiones. Sin embargo, 28% cree que están dispuestos a pagar más por experiencias diferenciadas.
Las cifras muestran otra tensión. Entre enero y junio de 2026, el valor de los tiquetes emitidos alcanzó US$996 millones, 37.3% más, y los boletos aumentaron 19.2%. En contraste, los ingresos nominales de las agencias variaron -0.05% y el personal ocupado cayó 2.9%. A su vez, 45.3% de las agencias aumentó sus ventas entre 1% y 20% durante el segundo trimestre y las ventas virtuales crecieron 53.4%.
Vender más no equivale necesariamente a capturar más valor. Antes de sumar un destino al portafolio conviene evaluar conectividad, estacionalidad, operadores, alojamiento, actividades, asistencia, perfil del cliente y posibilidades de combinar servicios.
La especialización puede marcar la diferencia. Quien trabaja Caribe puede explorar Jamaica o Curazao; las agencias que comercializan México, profundizar Los Cabos o Puebla; y aquellas acostumbradas a viajes complejos encuentran posibilidades en Japón, Corea, China o el Sudeste Asiático.
A esto se suma el valor de la intermediación. Datos recopilados por Anato, a partir de Mastercard y PhocusWright, indican que 33% de los viajeros valora hablar con una persona al reservar mediante una agencia; 27% confía más en el agente que en una reserva online; y 23% busca recibir más alternativas.
Para los destinos fuera del radar, la diferencia está en saber para quién funcionan, cuándo venderlos y con qué servicios combinarlos. Anticiparse a la demanda y dominar el producto puede convertir una señal incipiente en negocio antes de que el destino se vuelva masivo.
¿Y los destinos “olvidados” de Colombia?
El mapa nacional también ofrece pistas. Cartagena, San Andrés y Santa Marta encabezaron los destinos nacionales más comercializados por las agencias durante el primer trimestre de 2026, lo que deja una amplia porción del territorio compitiendo por mayor presencia en los portafolios.
Fuera de ese circuito, Casanare combina safaris llaneros, avistamiento de fauna, naturaleza y cultura local, mientras Nariño reúne Pasto, Las Lajas, La Cocha, gastronomía, patrimonio y paisajes andinos.
Más al oriente, Guaviare y Guainía ofrecen biodiversidad, comunidades locales, ríos y paisajes poco convencionales, mientras Putumayo suma selva, cascadas y cultura indígena.
Hay señales de movimiento en algunos de estos territorios. Durante el primer semestre de 2026, las llegadas de visitantes extranjeros crecieron 24.7% en Guaviare, 21.9% en Guainía y 21.7% en Nariño, mientras Vaupés avanzó 63.2%. Son cifras de turismo receptivo y no de ventas de agencias nacionales, pero muestran una mayor circulación turística fuera de los principales polos del país.
Para el canal, el desafío es otro. No basta con que un territorio tenga atractivos. Necesita producto reservable, acceso, prestadores confiables, tarifas, actividades y una propuesta que el agente pueda explicar y vender.
La próxima oportunidad, entonces, tampoco tiene que estar fuera del país. Puede estar en esa Colombia que todavía ocupa poco espacio en los portafolios, pero tiene suficientes argumentos para empezar a entrar en ellos.
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