Estados Unidos llega a 2026 como el mayor mercado turístico del mundo, pero con señales que exigen una lectura más precisa. Mientras su demanda interna sostiene la operación, el segmento internacional retrocede en llegadas y gasto, en un entorno donde otros destinos avanzan y reconfiguran la competencia global. (Estados Unidos 2026: el gigante en su laberinto operativo)
Colombia mantiene el flujo hacia Estados Unidos en un entorno en ajuste
Mientras Estados Unidos pierde participación en el turismo global, Colombia se mantiene como uno de sus mercados emisores clave, con una demanda que no cede.
Estados Unidos lidera, cae en internacional y Colombia gana peso como mercado clave.
En ese sentido, América del Sur gana peso estratégico dentro del sistema turístico estadounidense. La región concentra el 16% de los visitantes internacionales hacia ese país y genera cerca de US$ 20.000 millones en gasto anual, con Brasil, Colombia, Argentina, Chile y Perú como principales emisores.
“Para evitar perder su liderazgo, Estados Unidos debe invertir en promoción internacional, cambiar la percepción como destino y crecer en gasto de visitantes internacionales”, advirtió Gloria Guevara, presidenta del WTTC. (WTTC: Estados Unidos lidera el turismo global, pero pierde ritmo frente a Asia)
Un liderazgo con señales de desgaste
En 2025, el turismo aportó US$ 2.63 billones al PIB estadounidense y sostuvo 20,4 millones de empleos, cifras que lo mantienen como el mayor mercado de viajes del mundo. Sin embargo, el frente internacional muestra una dinámica distinta: las llegadas cayeron 5.5% y el gasto 4.6%, en contraste con el crecimiento global.
El principal punto de fricción está en el acceso. Los tiempos de espera para visas, que en algunos mercados rondan los 400 días, junto con nuevas condiciones migratorias, inciden directamente en la conversión de la demanda. (¿Cambio de reglas para entrar a Estados Unidos?: la polémica medida que tomaría Donald Trump)
Este escenario ya tiene un efecto visible: Estados Unidos pierde participación en el turismo global, pasando del 12.8% en 2015 al 9.1%, mientras destinos como Francia, España e Italia continúan expandiéndose.
Latinoamérica: volumen, recurrencia y gasto
El viajero latinoamericano se mantiene como un segmento clave por su recurrencia, concentración de gasto y afinidad cultural con el destino. Sin embargo, el comportamiento dentro de la región no es homogéneo. Brasil lidera con cerca de 1,9 millones de viajeros, seguido por Colombia con 1,1 millones, mientras que Argentina (789.942), Perú (372.986) y Chile (318.819) completan el mapa de principales emisores, cada uno con dinámicas propias.
Puntualmente, Colombia se posiciona como uno de los mercados más relevantes, no solo por volumen, sino por su nivel de gasto, con un promedio cercano a US$ 2.400 por viaje, lo que refuerza su peso dentro del turismo regional hacia Estados Unidos.
Colombia, un mercado que se sostiene en doble vía
La relación turística entre ambos países es bidireccional y consistente. Estados Unidos se mantiene como uno de los mercados más relevantes para Colombia, tanto en el turismo receptivo como en el emisivo.
En 2025, EE.UU. representó cerca del 24% de los turistas internacionales que llegaron a Colombia, mientras que aproximadamente el 29% de los colombianos que viajaron al exterior eligieron ese destino.
“Si tenemos en cuenta que un turista estadounidense permanece en Colombia entre cuatro y cinco noches y multiplicamos ese gasto, estamos hablando de un impacto económico muy importante para el país”, afirmó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato.
Cómo se mueve el viajero colombiano en EE. UU.
El dominio de Estados Unidos en el turismo emisivo colombiano también se explica por su alcance territorial.
Bogotá concentra el mayor volumen de salidas (1.66 millones), seguida por Medellín (715.567), Cartagena (314.601) y Cali (207.335), lo que evidencia una base geográfica amplia.
En destino, el patrón es claro:
- Miami (927.412 viajeros).
- Nueva York (544.398).
- Orlando (377.079).
- Fort Lauderdale (360.197).
La demanda se concentra en turismo urbano, compras y entretenimiento, mientras que ciudades como Houston, Washington, Atlanta y Chicago muestran una presencia constante que apunta a una diversificación gradual.
Un mercado de alto valor para Colombia
Más allá del volumen, el mercado estadounidense tiene un peso económico diferencial.
Durante el primer semestre de 2025, el gasto promedio diario del visitante internacional en Colombia fue de US$ 103,2, mientras que el viajero estadounidense registró niveles significativamente superiores:
- US$ 440 por tarjeta de crédito.
- US$ 77 por transacción.
Esto lo posiciona como uno de los segmentos de mayor impacto económico para el país.
En paralelo, el comportamiento del viajero colombiano también es claro: de los 1.7 millones que viajaron a Estados Unidos, más de 901.000 lo hicieron por turismo, seguidos por residentes (613.616) y viajes laborales o de negocios.
2026: estabilidad con un factor sensible
En lo corrido de 2026, el flujo se mantiene estable. Entre enero y marzo se registran más de 418.000 salidas, con picos en enero y marzo, asociados a temporadas vacacionales.
En el plano migratorio, las decisiones recientes no afectan directamente al turismo. La suspensión del trámite de visas de inmigrante para colombianos, anunciada en enero de 2026, aplica únicamente a procesos migratorios.
Sin embargo, el punto crítico no es operativo, sino de percepción. El contexto internacional puede incidir en la confianza del viajero, incluso sin cambios en las condiciones de viaje.
Ahí es donde el canal comercial cobra relevancia, pues las agencias de viajes y operadores actúan como intermediarios clave, acompañando al viajero en un entorno donde la información y la confianza son cada vez más decisivas.
Turismo: de flujo a variable económica estratégica
El turismo entre Colombia y Estados Unidos trasciende el movimiento de viajeros y se integra a una relación económica más amplia, donde inciden el comercio, los servicios y la inversión. En este sistema, su impacto no se mide únicamente en llegadas, sino en su capacidad de generar valor, empleo y encadenamientos productivos.
Las cifras evidencian una base sólida. En 2025, el turismo desde Estados Unidos hacia Colombia alcanzó cerca de 1,18 millones de visitantes, con una proyección de 1,68 millones hacia 2030, lo que implica un crecimiento cercano al 42%.
Este desempeño se articula con una dinámica más amplia en servicios. Estados Unidos importó US$ 7,1 mil millones en servicios desde Colombia en 2024, mientras que las exportaciones totales de servicios del país alcanzarían US$ 19.587 millones en 2025, donde el rubro de viajes representa cerca de US$ 9.427 millones.
Sin embargo, el crecimiento no es automático. Variables como conectividad aérea, promoción segmentada, seguridad en destinos y facilitación de viajes determinan si la demanda potencial se convierte en flujo real. (Conectividad aérea a Estados Unidos en plena expansión con el Mundial de fondo)
De esta manera, la competencia ya no se define solo por precio, sino por experiencia, accesibilidad y percepción del destino. El reto para Colombia no es únicamente sostener el volumen actual, sino capturar mayor valor por visitante y posicionarse en un mercado cada vez más selectivo.
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