COLUMNA

El desgaste del viajero frecuente

Cuando las empresas aplican políticas de viajes enfocadas solo en costos se dispara un desgaste que atenta contra la productividad del viajero frecuente.

El autor, Roberto Girotti, director general de RG Marketing Consultants, es un experto en viajes y turismo. Aquí, reflexiona sobre la actualidad del viajero frecuente.

Un buen día, a principios de este año, nos fuimos a dormir y al despertarnos todo lo que nos parecía fácil, slógico y normal dejó de serlo.

Ahora, después de casi seis meses de pandemia global, cuando el mundo se cerró lentamente y solo los sueños nos permiten volar, parece casi utópico hablar del cansancio producido por los viajes corporativos.

Travesías que hasta enero pasado eran moneda corriente. Los “road warriors”, ejecutivos de grandes y medianas empresas que deben viajar más de 35 noches por año, iban y venían por el mundo como si nada. Una dinámica que de pronto y por el momento se detuvo.

En el mundo de los viajes corporativos pre pandemia no era inusual tener que viajar desde Latinoamérica a Estados Unidos para asistir a un desayuno, almuerzo o cena de trabajo y regresar al día siguiente, o –en algunos casos extremos– volver incluso en el último vuelo de la noche.

Lo que al principio resultaba excitante, hasta glamoroso y motivo de envidia entre amigos, con el tiempo se convirtió en desgastante, tedioso y motivo de conflicto entre familiares y conocidos.

Muchas empresas agendaban esas “importantes” reuniones en lunes o viernes, por ejemplo, lo que significaba tener que dejar los hogares un domingo o regresar un sábado. En muchos casos perdiendo reuniones familiares, cumpleaños de hijos, fechas importantes para una pareja, etc.

Lo que para las empresas era “la guinda del postre” que les ofrecían a sus empleados, significaba un costo físico y emocional muy grande para el viajero, que pagaba su culpa en pasos obligatorios por el Free Shop.

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Roberto Girotti, director general de RG Marketing Consultants

Roberto Girotti, director general de RG Marketing Consultants

Fricciones innecesarias del viajero frecuente

Cuando las empresas tienen políticas de viajes solo enfocadas en costos y no en el bienestar de sus trabajadores, comienza los que se describe como “el desgaste del viajero frecuente”.

En 2017 una mega encuesta realizada en Estados Unidos por el experto en viajes corporativos Scott Gillespie, CEO de tClara; la Airline Reporting Corporation y American Express Global Business Travel a más de 750 viajeros arrojó los siguientes resultados en las empresas con políticas más estrictas:

-13% de los viajeros no cumplían o se desviaban de las políticas impuestas por sus empresas.

-22% informaron que los resultados de sus viajes eran menos eficaces y menos productivos.

-64% de los encuestados declaró que una política de viajes mejorada afectaría de forma positiva su intención de permanecer en esa empresa.

-83% declaró que la política de viajes de una empresa tenía la misma importancia que el salario y sus responsabilidades.

Pero más alarmante fue concluir que reemplazar a un empleado de este calibre, que cerraba grandes negocios para la empresa, les iba a costar el equivalente al 213% de su salario anual más seis meses de tiempo para que el sustituto pueda adaptarse.

El estudio también demostró que el desgaste del viajero frecuente se produce por la fricción “acumulada”, pero sorprendentemente esa situación no estaba relacionada con la cantidad sino con la calidad de las travesías. Tres de los cinco factores más importantes para mejorar esos viajes estaban relacionados con el desplazamiento aéreo, en donde los encuestados solicitaban vuelos directos y asientos premium.

Debido a las grandes incógnitas que nos deparan los viajes post pandemia, sumado a los nuevos y estrictos código de bioseguridad impuestos en el mundo, hoy, más que nunca, las empresas deben de cuidar el bienestar de sus empleados negociando con sus proveedores paquetes de beneficios, como upgrades de cabinas en los vuelos si reservan ciertas tarifas o early check-in o late check-out en los hoteles inscribiéndolos en los programas de fidelización.

Para concluir, creo que sería muy beneficioso que agencias que manejan cuentas corporativas comiencen a involucrar a sus viajeros frecuentes en la creación de nuevas políticas de viaje. No hay que olvidar que el bienestar de los empleados siempre genera valor agregado.

INFORMES
RG Marketing Consultants

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